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jueves, 29 de noviembre de 2007

12aba parte de Frutos prohibidos y ofrendas de Venus

LA PASTA

De origen italiano, o así se piensa, forma parte de nuestras costumbres culinarias heredadas de los emigrantes italianos que la difundieron en casi todo el mundo, recordemos que china y Japón tiene sus pastas propias pero elaboradas con harina de arroz u otros componentes como la harina de soja.

Un formal y completo menú a la italiana que se cumple casi religiosamente en todos los hogares de la península consisten en: antipasto, primer plato, segundo plato, quesos, postre y fruta. Y no por nada los italianos son tenidos como muy buenos amantes…

El primer plato es casi siempre una pasta simple, rellena u horneada; según las zonas, este primer plato también puede ser una sopa de verduras (minestrone), risotto, polenta, etc.

En cuanto al origen de la pasta corren varias versiones, una de ellas es que Marco Polo al retornar de su viaje a Oriente (cosa que algunos historiadores ponen en duda) introduce el uso de una especie de “piolines” comestibles (spaghetti=spago=piolín) que elaboraban los chinos, pero que en realidad no estaban hechos con trigo sino con harina de arroz y agua, no tan sabrosos como el producto, que con tiempo e ingenio, se ha podido lograr.

Debemos destacar que los árabes y otros pueblos mediterráneos conocían la pasta antes que el gran viajero veneciano.

Otra versión sería la del origen ligur de la pasta, ya que existe un documento del 1279 (trece años antes del retorno de Marco Polo) que se exhibe en el Museo de los Spaghetti de Imperia, en el que un notario genovés, enumerando los bienes de un cliente, señala entre ellos una sopera con maccheroni, una pasta indiscutiblemente italiana.

Desde el 1300 el uso de la pasta se difunde por toda Italia y fue al inicio del Siglo XVIII cuando nacieron en Nápoles las primeras y rudimentarias maquinarias para su producción.

La pasta no es invento napolitano; pero es allí donde se ha llegado al máximo grado de perfección en su elaboración, con más precisión en Gragnano, a pocos kilómetros de la ciudad partenopea, el sitio donde se encontró el modo de secarla y conservarla gracias al clima especial que se crea por la alternativa de los vientos Ponentino (seco) con el Vesubiano (cálido y húmedo), lo que permitió las condiciones para una excelente fabricación de pastas, puestas a secar en las calles, dando así origen a la producción industrial del alimento italiano por antomasia.

Rigatone rellenos con salsa de hongos

Ingredientes para dos personas:

- 100g de rigattone secos (tipo cañitos)

- agua y sal

Relleno:

- 300g de carne de cerdo picada

- 1 taza de vino tinto

- 1 taza de salsa de tomates

- tomillo, sal y pimienta

- 1 huevo

Salsa:

- 2 tazas de salsa de tomates

- ½ taza de hongos secos o frescos (porccini, portovello, París, de bosque, etc.)

Procedimiento:

Ponga a hervir el agua en una muy buena cantidad, agregue la sal y ponga la pasta para que se cocine hasta que esté al dente, o un poco antes. Retirar y colar, ponerla inmediatamente en agua con hielo para cortar la cocción. Colar cuando estén fríos y colocarles unas gotitas de aceite para que no se peguen.

Colocar en un sartén o paila la carne picada de cerdo con la salsa de tomates y cocinar revolviendo hasta que cambie el color, agregar el vino, sal, pimienta y tomillo, seguir cocinando hasta que reduzca totalmente el líquido. Pasar todo por un mixer o procesadora, agregar el huevo batido y mezclar bien. Poner la pasta dentro de una manga de repostería con pico bien ancho. Rellenar una a una las pastas completando bien y presionando con los dedos ambos extremos.

Se pueden guardar en el freezer hasta ser utilizados, en la heladera no soportan mucho tiempo.

Se calienta la salsa de tomates y se colocan los hongos que se utilizaran en ella, se agrega la pasta en la misma salsa y se termina de cocinar en ella.

Se sirven con abundante queso parmesano o pecorino rallado grueso o en tejas.

Se pueden gratinar en el horno.

Canelones rellenos de verdura y pollo

Ingredientes para dos:

- 4 a 6 crêpes o masa para canelones

- salsa de tomate

- salsa bechamel (no olvidar la nuez moscada)

- queso rallado

Relleno:

- 400g de acelga o espinaca hervida y procesada

- 200g de pollo hervido (sin piel) y procesado

- ½ taza de salsa blanca o bechamel

- sal, pimienta y nuez moscada a gusto

Procedimiento:

Se pueden preparar con masa para pastas o con panqueques (crêpes). Se blanquea la verdura, se la exprime bien y se pica bien fina. Se le retira la piel al pollo y se lo pone a hervir con algunas verduras, el caldo restante pude volver a ser utilizado como un plato de entrada con el agregado de arroz o beberse solo. Una vez cocido el pollo se lo desmenuza muy bien y se lo pica. Pude unirse el pollo con la verdura y la salsa blanca dentro de una procesadora de alimentos y moler todo hasta obtener una pasta. Condimentar a gusto.

Rellenar la masa y colocarla en una fuente en la que previamente se colocó salsa de tomates en su base, se acomodan los canelones uno junto a otro y se les pone por encima la salsa blanca (bechamel), se gratinan en el horno hasta que estén bien calientes y se sirven acompañando de queso rallado.

Salsas distintas para pastas:

Una forma diferente de comer las pastas y un tanto más sana es acompañando a las pastas calientes con un salsa o aderezo frió o natural, y esto se puede hacer con tallarines (tagliatelle), moñitos (farfale), spaghetti o la pasta que desee.

a) Pelar y despepitar dos tomates, cortarlo en pequeños cuadraditos, agregarles u cucharada de albahaca picada y cuatro cucharadas de ricota, se puede agregar una cucharadita de aceite de oliva.

b) Cocinar en el horno dos ajíes morrón, pelar y despepitar, cortar en pequeños cuadraditos, agregar una cucharada de perejil picado, se puede también agregar una cucharadita de aceite de oliva.

c) Pelar y despepitar dos tomates, cortar en gajos finos, agregar cuatro cucharadas de queso musarella en finas láminas, y dos cucharadas de albahaca picada, se puede agregar una cucharadita de aceite de oliva.

d) Pelar una berenjena, cortarla en rodajas y colocarlas en sal gruesa para quitar su sabor amargo. Cocinarlas en el horno y luego cortarlas en pequeños cuadraditos, agregarles 4 cucharadas de queso musarella o ricota, se puede acompañar con una cucharadita de aceite de oliva.

e) Picar barios tipos de hongos frescos en pequeños cuadraditos y acompañarlos de queso musarella y perejil picado, se le puede agregar una cucharadita de aceite de oliva. Los hongos se pueden consumir en crudo o sartenearlos sin materia grasa con una pizca de sal y ajo picado, agregar allí el perejil picado y servirlo sobre la pasta.

Espero que estas opsiones sean de tu utilidad, ¿seguimos viendo otras posibilidades con la pasta para cautivar a nuestra pareja?

“Sensualidad en clave de sol”

“Escúchame, querida, muy querida. La he tomado de las manos para que no hablara y me dejara hablar a mí. La sensualidad no es una fuerza que se traduce y manifiesta a través de los órganos sexuales. La sensualidad es una fuerza en sí, como la corriente eléctrica.”

-R. Arlt-

-Farfalle con morrones asados, ricota y albahaca fresca-

Ingredientes para dos seres sensibles:

- 200g de farfalle (moñitos) secos.

- 1 morrón rojo asado y pelado o uno al natural (en lata)

- 200g de ricota fresca y bien seca

- 2 cucharadas de albahaca fresca picada

- 1 cucharadita de aceite de oliva extra virgen

- sal y pimienta negra recién molida.

- Hojas de albahaca para decorar

- Queso pecorino o parmesano rallado

Procedimiento:

Picar el morrón en pequeños cuadraditos, mezclar con la albahaca, sal, pimienta y el aceite de oliva, agregar la ricota bien deshecha y mezclar bien.

Hervir la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente, escurrirla y mezclar, la parta en caliente con su salsa fría, esto hace un contraste de texturas y temperaturas muy agradable al paladar y la vista. Decorar con hojas de albahaca fresca y colocar un poco de queso rallado por encima. Servir de inmediato, si toma vino un tino es ideal para acompañar estas pastas. Recuerde que una copa de vino tinto diaria puede ser saludable y muy buen afrodisíaco, el beber en exceso es perjudicial para la salud e impide la realización del deseo.

“Lo vio por primera vez en un corral de feria, enfrentado a un toro bravo al descubierto, medio desnudo y desprotegido. Días más tarde volvió a verlo bailando el cumbé en una fiesta de carnaval, a la que ella asistía llevando una máscara. Judas estaba en el centro de un grupo de curiosos y bailaba con cualquier mujer que quisiera pagarle… Bernarda le preguntó cuanto costaba. Judas replicó mientras bailaba: “Medio real”. Bernarda se quitó la máscara. “Lo que quiero saber es cuánto cuesta para el resto de tu vida.”

-Sobre el amor y otros demonios; Gabriel García Márquez (N. 1928)-

Carnaval en Venecia

-Langosta o abadejo con spaghetti negros en sinfonía de morrones-

Ingredientes para dos enamorados:

- 200g de spaghetti a il nero di sepia, secos (negros, a la tinta de calamar).

- 1 ají morrón verde

- 1 ají morrón rojo

- 1 ají morrón amarillo

- 2 cucharadas de perejil o cilantro picado

- 1 ramita de apio

- 1 cucharadita de aceite de oliva extra virgen

- 1 langosta grande

- o ½ k de filete de abadejo

- la cáscara de dos tomates pelados como una naranja (con algo de carne)

- hojas de cilantro o perejil frito en aceite de oliva.

- Sal y pimienta negra recién molida

Procedimiento:

Podemos utilizar langosta o abadejo, depende de tu presupuesto. Si es langosta debes elegir una bien grande, pedir en la pescadería que la corten al medio, a lo largo, con una cierra eléctrica. Salpimientan y pintar con aceite de oliva, asarla a la parrilla, si es a fuego de leña mucho mejor. Si optas por abadejo elegir dos filetes de 250g c/u, hacer unos pequeños cortes superficiales sobre el lado en que estuvo adherida su piel, en forma de rombos, salpimientar y pasar levemente por harina, pintar con aceite de oliva o asar a la parrilla o plancha.

Lavar los morrones y ponerlos en una fuente dentro del horno bien caliente, ir girándolos a media que se quema su piel, cuando este completamente quemada su piel retirarlos e introducirlos en un recipiente con agua con hielo, quitarle allí la piel y semillas dejando su carne limpia. Cortarlos en pequeños cuadraditos. Mezclar los morrones con el cilantro o perejil picado, un poco de sal y pimienta y la cucharadita de aceite de oliva.

Colocar en una olla abundante agua, cuando rompa en hervor agregar un puñado de sal gruesa y los spaghetti, retirarlos cuando estén al dente, eso es cocidos pero aun con una consistencia firme.

Pintar las cáscaras de tomate con aceite de oliva y enroscarlas formando una rosa, llevarlas en una fuente al horno bien caliente y confitarlas. En un sartén con aceite de oliva bien caliente freír las hojas de perejil o cilantro (apenas un minuto) retirar y colocar sobre un papel absorbente.

Armado del plato:

Mezclar la pasta caliente con los morrones con cilantro o perejil (la salsa natural), disponerla en un costado del plato, casi ocupando la mitad del mismo, en el espacio que queda acomodar la langosta o el abadejo y terminar el plato con la rosa de tomate confitado acompañada de hojas de perejil o cilantro frito.

“¡Porque yo me fui con el otro, me fui!. Tú también te hubieras ido. Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes. Y yo corría con tu hijo que era como un niñito de agua, frío, y el otro me mandaba cientos de pájaros que me impedían el andar y que dejaban escarchas sobre mis heridas de pobre mujer marchita, de muchacha acariciada por el fuego. Yo no quería, ¡óyelo bien!, yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no lo he engañado pero el brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabeza de un mulo, y me hubiera arrastrado siempre, siempre, siempre, aunque hubiera sido vieja y todos los hijos de tu hijo me hubiesen agarrado los cabellos!.”

-Federico García Lorca; Bodas de sangre-

“Como un golpe de mar”

-Tagliatelle con salsa putanesca y calamares asados-

Ingredientes para dos amantes tímidos o indecisos:

- 200g de tagliatelle secos (tallarines)

- ¼ de calamar

- 1 taza de puré de tomates

- ½ cebolla

- 1 diente de ajo

- 1 cucharadita de alcaparras

- 1 cucharada de aceite de oliva

- 2 filètes de anchoas

- ½ ají chili, guindilla o el de la mala palabra (sin semilla)

- o una cucharadita de ají molido seco

- 1 ramita de tomillo

- 1 ramita de orégano

- 1 hoja de laurel

- sal y pimienta

Procedimiento:

Lavar bien los calamares, desprender la cabeza y tentáculos del cuerpo, quitar su boca con un cuchillo bien afilado, retirar de la bolsa (cuerpo) del calamar sus intestinos y esa especie de hueso transparente con forma de ballenita, lavar bien y abrirlo por un costado extendiendo toda su carne, sobre la piel hacer unos cortes superficiales con forma de rombos, salpimientar y pintar con aceite de oliva, cocinar a la parrilla o plancha, no más de dos minutos sino se tornan muy duros y gomosos.

Colocar en una sartén o paila caliente una cucharada de aceite de oliva, agregar el ají chili, las hiervas atadas con un hilo, incorporar la cebolla picada en cuadraditos (doble ciselé), cuando doren un poco incorporar el ajo picado finamente, sal, las anchoas pisadas y deshechas y las alcaparras, remover un poco e incorporar el puré de tomates, cocinar unos minutos, retirar las hiervas y corregir la sazón, si resulta un poco ácida corregir agregando una pizca de azúcar. Incorporar la pasta caliente y mezclar muy bien. Servir en platos hondos previamente calentados, poner el calamar por encima. Se puede decorar con perejil picado y espolvoreado por encima y los bordes del plato.

Acompañar con una copa de un buen vino tinto y recuerda que en más cantidad puede no ser conveniente, no te olvides de lo que decía Shakesperare…

“Higos para el amor”

“La alegría y perfume de mi vida es la memoria de esas horas en que encontré y me aferré al placer como lo deseaba. La alegría y perfume de mi vida para mí que detesté cualquier goce de amores rutinarios.” –Constantino Cavafis-

Ingredientes para dos amantes inquietos:

- 4 higos frescos (negros o blancos)

- 100g de queso mascarpone o tu queso crema casero

- pimienta negra recién molida

- canela molida (opcional)

- almendras picadas finamente (opcional)

- hojas de menta fresca

Procedimiento:

Partir por la mitad los higos y hacer unas estrías en la pulpa. Con una cucharita colocar encima el queso cremoso, espolvorear con un poco de pimienta negra recién molida, y si es de su gusto canela molida o almendras molidas. Adornar con hojas de menta fresca y comer enseguida con la mano ofreciéndolo a la boca de tu amad@.

-Queso crema-

Para el queso crema hervir 1 litro de leche y dejarla así en un lugar caliente, una antigua receta dice que hay que envolver la olla, tapada, con una frazada y dejarla así toda la noche. Cuando se ponga sólida, y la cuajada y el suero se separen, puede que demore dos días si no hace mucho calor. Si la leche es muy gorda se deberá sacar la manteca que se forma por encima de la cuajada con una espumadera, Pase la cuajada por un repasador o cedazo de muselina o liencillo limpio, del tamaño adecuado para facilitar la tarea y que luego permita contener la cuajada. Ate las puntas opuestas del género formando una bolsa, apóyela sobre una botella para que drene y coloque todo dentro de un bol. Déjelo drenar en la heladera 12 horas o toda la noche. Obtendrás 375g de queso a la crema. Si el queso se seca o se agruma pásalo a través de un colador y mezclale algo de crema o leche para que recobre su textura.

“Después de comer un biscuit color de rosa, aplastaba frutillas en un queso a la crema hasta que el color le hacía todas las promesas que, pasado un momento, traduciría el gusto soñado y obtenido. En la espera, ponía más frutillas y de vez en cuando un poco de crema, en proporciones definidas, con miradas en las que se fundían la atención y el placer, toda la experiencia de un colorista y la adivinación de un goloso”.

-Marcel Proust; Jean Santeuil. I, 155-156-

-Entrada de gloria-

Si quieres convertir estos higos en una entrada para una cena, prepara un budín de frutos secos, almendras, nueces, castañas de cajú, avellanas o los que prefieras, todos los sabores o uno solo. Si no estás dispuest@ a cocinar compra uno ya hecho. Cortalo en rebanadas y tuéstalo en el horno, pintalo apenas con un poco de aceite de oliva, coloca encima de cada tostada un higo relleno con queso, canela molida o almendras picadas o ambas, decora con hojas de menta y sírvelo con una guarnición de hojas de rúcula aderezadas con una vinagreta francesa y con rollitos de jamón crudo.

Nota: la nuez moscada rallada junto a la canela le da un toque exótico y delicioso. Observa el listado de productos afrodisíacos en mi sección y después me cuentas.

“Ya en el flotante navío de los placeres el buen marinero no sueña con regresar a tierra”.

-Proverbio, anónimo-

“Noches de Oriente”

“...yo soy fray Alberigo;

soy aquél de la fruta de mal huerto,

y aquí cosecho dátiles por higo.”

-Dante Alighieri; “La divina Comedia”; canto XXXIII, 5542/43/44-

“...aquí tienes higos, pasteles, un panal de miel, vino y mujeres. Los higos se han de comer de día y la mujer cuando ya no se ve...”

-Pierre Loüys; “Afrodita” (1894)-

Miel, dátiles e higos, frutos prohibidos de alto poder afrodisíaco. Los dátiles que aumentan la potencia viril tienen un gran parecido con los frutos masculinos (testículos) que todo hombre desea sean lamidos y besados antes de que su amante lleve a la boca el fruto mayor (su pene), cosa que le provocará un éxtasis que lo transportará a los cielos eternos del placer. El higo desde la antigua Grecia asociado a la fertilidad y el amor fìsico, por su forma recuerda la vulva femenina.

Estos dos frutos acompañados por la miel son los alimentos que me hacen recordar imágenes lujuriosas de bellas mujeres cubiertas por velos transparentes y ricos tocados, mujeres de muslos y pechos turgentes, que en compañía de esculturales mancebos de piel aceitunada y ojos profundos, con descomunales miembros, juegan al amor entre alfombras, almohadones y fuentes de agua saltarinas. Todo eso me imagino transcurre en el interior de una enorme carpa lujosamente decorada con piedras preciosas y candelabros de oro y plata, en un oasis en medio del desierto que arde bajo los rayos de un sol brillante mientras se va poniendo en el horizonte y va apareciendo la luna con millones de estrellas.

Sobre la alfombra los cuerpos desnudos que se retuercen apretándose unos contra otros con locura desenfrenada, bocas que apenas alcanzan a besar, labios que arrastran gotas de sudor y dientes que perforan la piel en busca de más pasión, manos y brazos que aprietan y acortan las distancias entre los cuerpos que se comprimen y confunden. Una mesa de metal del tamaño de una bandeja, allí: higos partidos al medio bañados en miel, miel que ella se frotó con pétalos de rosa y polvo de almendras en sus zonas intimas, zonas que él probó con su boca y en donde se sumergió en el más voluptuoso de los placeres... Dátiles en almíbar, que él comió para aumentar su potencia y virilidad mientras ella los colocaba sutilmente entre sus labios para frotarlos con su lengua... Agua de rosas con la que ambos amantes lavan sus cuerpos antes y después de la batalla...

Sobre la mesa aguardan otros manjares: cuajada, quesillo de cuajada, puré de garbanzos, hojas de parra rellenas con carne de cordero, falafel, kebe, almendras, piñones, damascos secos y mil hojas... , no falta el cous cous, ni el café aromático, el arak y un narguile.

“Más que todos los aromas me deleita tu olor.

Húmedos están siempre tus labios,

Miel y leche tienes bajo tu lengua,

El olor de tus vestidos es el del Líbano.

Eres un jardín secreto, hermana mía,

Cerrado manantial, fuente sellada.”

-“Cantar de los Cantares”-

“KEBE”

(puede ser consumido en crudo o cocido de acuerdo al gusto de cada uno)

Ingredientes para dos amantes:

- ¼ kg. de carne magra de cordero picada (puede hacerse también con carne vacuna)

- 75g de trigo burgol

- rabanitos para decorar

- aceite de oliva

- sal

- ¼ de una cebolla pequeña picada.

Poner el trigo en remojo durante 24 hs., colocar con la carne en un mortero o mixer y moler todo junto con la cebolla y la sal. Servir cubriendo con aceite de oliva y rodajas de rabanito a su alrededor.

“Falafel”

- ¼ kg. de garbanzos

- 1 pizca de bicarbonato de sodio

- 4 cucharadas de cebolla de verdeo picada

- 4 cucharadas de perejil picado

- ½ diente de ajo picado

- pimienta blanca y negra a gusto

- ¼ cucharadita de comino molido

- ¼ cucharada de polvo para hornear

- 1 cucharada de huevo batido

Poner en remojo durante 12 horas los garbanzos, pelarlos y picarlos muy bien, mezclarlos luego con los demás ingredientes y amasar para formar luego pelotitas chicas, dando forma con las manos. Freírlas en aceite caliente y servirlas con salsa taratur.

“Salsa taratur”

- 1 taza de tahime (pasta de sésamo)

- el jugo de 2 limones

- ½ taza de agua

- 3 cucharadas de aceite de oliva

- perejil picado y sal a gusto

Mezclar lentamente el tahime con el jugo de los limones, incorporar el agua hasta que se transforme en una pasta cremosa. Agregar sal a gusto y cubrir con perejil picado, rociar todo con aceite de oliva.

“Mil hojas” o “Baghala”

- hojas de masa filo (o similar)

- 1 taza de nueces picadas

- 1 taza de piñones picados

- 1 taza de miel o 2 de almíbar espeso

- 1 cucharadita de agua de rosas o azahar

- manteca derretida para pintar

En una fuente para horno enmantecada colocar cuatro hojas de masa filo pintadas entre hoja y hoja con manteca derretida, espolvorear con un tercio de las nueces y piñones, colocar otra capa de 4 hojas de masa igualmente pintadas y sobre esta el otro tercio de nueces y piñones, continuar así hasta concluir con la masa. Cortar transversalmente dando forma de rombos y llevar al horno mediano hasta que dore bien. Retirar y bañar con la miel o el almíbar perfumado con agua de azahar o rosas. Servir frío o a temperatura ambiente.

“Estaba tan bien provisto por la naturaleza que lo apodaron El Toro. Su fama llegó hasta los oídos de la reina Pasifae, quien lo mandó llamar. Vestida con una ajorca de rubíes en cada tobillo, lo recibió en la cámara matrimonial del palacio. Al verlo desnudo gritó aterrada: “No me toques, monstruo. Con semejante espada me mataras”. Indiferente a sus súplicas, él la poseyó. En medio del feroz combate amoroso Pasifae gemía con voz débil: “Sigue, sigue, asesino, no te detengas, que total ya estoy muerta”.

-Marco Denevi; “Martirio de Pasifae” de “El jardín de las delicias” (1999)-

Como toda fantasía la puedes realizar con tu amante o pareja utilizando tu imaginación o recreándola con telas, alfombras, almohadones y ricas comidas. Lo importante es no caer en la rutina. Te aconsejo para esa noche la mítica receta de Cleopatra que untaba sus genitales con miel y polvo de almendras; dicen que primero el gran Cesar y luego Marco Antonio quedaron atrapados por ello... ¿quieres probarlo?, luego me cuentas como te fue...

"¿TOMASTE LA SOPA...?"

Fue motivo de tortura de la inolvidable "Mafalda" (personaje del dibujante Quino), y el ogro que nos persiguiò a lo largo de toda nuestra niñèz y adolescencia; tal vez ahora de grandes (?) podamos descubrirle un sabor y significado diferentes, ¿te atrevès...?

"Juventud" (VI)

Un perfume como una àcida espada

de ciruelas en un camino,

los besos del azùcar en los dientes,

las gotas vitales resbalando en los dedos,

la dulce pulpa eròtica,

las eras, los pajares, los incitantes

sitios secretos de las casas anchas,

los colchones dormidos en el pasado, el agrio valle verde

mirando desde arriba, desde el vidrio escondido:

toda la adolescencia mojàndose y ardiendo

como una làmpara derribada en la lluvia.

-"Canto general", Amèrica, no invoco tu nombre en vano: Pablo Neruda-

Tal vez la presentì de igual forma...: "un perfume como una àcida espada de ciruelas en un camino"; tal vez la hallè en "los besos del azùcar en los dientes"; tal vez la imaginè aferràndose a la vida como " las gotas vitales resbalando en los dedos"; tal vez me encendiò su relaciòn abrupta con la vida y con el sexo vivièndola como "la dulce pulpa eròtica"; tantas veces la imaginè en "las eras, los pajares, los incitantes sitios secretos de las casas anchas", desparramàndose con amantes desconocidos e ignotos en "los colchones dormidos en el pasado"; y su vida como "el agrio valle verde mirando desde arriba, desde el vidrio escondido: toda la adolescencia mojàndose y ardiendo como una làmpara derribada en la lluvia...". Y sì, te leo Pablo..., pero pienso en Edith; en esa pequeña pero a la vez enorme y destellante imagen de mujer, de aparencia triste y taciturna pero con todo el arrebato y el desparpajo irònico de quien se burla de la vida, de quien la supera riendo aun en el màs crudo de los dolores.... Pienso en la mujer cuyo canto fue un llanto colmado de esperanza, cuya piel fue pasiòn, cuyo corazòn fue una entrega absoluta, ciega y desmedida...., cuyos òrganos genitales acogieron a cuanto hombre se haya atrevido a acercarse para enseñarle los lìmites y no lìmites del amor y el desamor. Pienso en la mujer que fue hembra, madre y amante, risa y llanto, alegrìa y dolor, vino y barro... Sì, pienso en Edith Piaf mientras escucho casi sin querer muy dentro de los recobecos de mi memoria: "Himno al amor", "Milor", "Bajo el cielo de Parìs", "Rien de rien", "la vie en rose"....

Y pensando en ella es que lleguè a esta sopa de ciruelas:

"Orgasmo" o "Edith Piaf"

-sopa de ciruelas con crema de menta y albahaca-

Ingredientes para dos amantes impetuosos:

-1/2kg. de ciruelas frescas ( puede suplantarse por cerezas)

-1 echalotte picado

-3/4 l. caldo de ave

-1/2 vaso de agua ardiente de ciruelas o kirsch.

-100ml. de crema de leche

-1 Cda. de menta fresca, picada muy fina.

-1 Cda. de albahaca fresca, picada fina (hojas para decorar)

- sal y pimienta negra recièn molida.

Lavar las ciruelas. Partir a la mitad y extraer el carozo o hueso. Colocar en una cacerola u ollita la echalotte picada con un chorrito de aceite de oliva, rehogar 1-2 minutos incorporar las ciruelas, salar e incorporar el caldo de ave. Llevar a ebulliciòn y cocinar 3-4 minutos. Retirar 6 mitades (en el caso de cerezas 10-12) quitar las càscaras con cuidado y reservarlas. Licuar el resto con el caldo, incorporando el agua ardiente y pasar luego por un colador de malla fina. Llevar nuevamente al fuego y reducir un poco. Corregir la sal y pimenta y dejar enfriar, para servir a temperatura ambiente.

Batir a medio punto la crema e incorporar la menta, condimentar con un poco de pimienta y sal.

Armado del plato:

En un plato ondo colocar 1 y 1/2 a 2 cucharones de la sopa obtenida, en los àngulos y hacia afuera las tres mitades peladas de ciruelas (las que se reservaron). Partiendo del centro del plato y hacia afuera, dibujar una espiral con la crema de menta (con ayuda de una manga o cuchara); terminar espolvoreando con albahaca picada y con pimienta negra recièn molida decorando con las hojas de albahaca o menta fresca.

Como opciòn y elemento contrastante puede servirse la sopa tibia o caliente y la crema fria. Acompañar con grisines y galletitas de champagne.

Me imagino tambièn esa sopa de ciruela como un encuentro entre ambos...

"...y finalmente: "tu me otorgaràs la voluptuosidad como un socorrro, como el exorcismo soberano que expulsaràn de mì los demonios de la fiebre, de la còlera, de la inquietud... Tù me daràs la voluptuosidad, inclinada sobre mì con los ojos llenos de ansiedad material, tù que buscas a travès de tu amiga apasionada el hijo que no tuviste".

-Colette-

Me imagino tambièn esas ciruelas como òrganos genitales, àcidos y perfumados con menta y albahaca (¿mejorana?).

"-¡He aqui una fantasìa extraordinaria!

-Ninguna puede calificarse asì, mi querida, todas estàn en la naturaleza, que se place, al crear a los hombres, en diferenciar sus gustos tanto como sus caras, no debemos asombrarnos màs de la diversidad que puso en nuestros rasgos que de la que colocò en nuestros afectos." -M. de Sade-

Y espero que esta sopa sirva como elemento de encuentro para todos aquellos amantes insatisfechos... o poco creativos.

"-Yo no sabìa lo que eran relaciones normales ni anormales -murmuraba, apartàndose el pelo con el gesto ritual-. No podìa comparar. En ese tiempo, una no hablaba de eso con las amigas. Asì que creì que eran normales. Pero no lo eran.

Vivìan juntos y, de vez en cuando, hacìan el amor -lo que querìa decir, ciertas noches, acariciarse, besarse, ràpidamente terminar y dormirse-. Algo superficial, rutinario, higiènico, algo que -se habìa dado cuenta despuès- era incompleto, por debajo de sus necesidades y deseos. No es que no le gustara que Mayta tuviera delicadezas, como apagar siempre la luz antes. Pero ella tenìa la sensaciòn de que estaba apresurado, inquieto, con el pensamiento en otra prate, mientras la acariciaba. ¿Estaba en otra parte?, Sì: preguntàndose en què instante este deseo que habìa despertado su sexo a fuerza de fantasìas y recuerdos, comenzarìa a ceder, a declinar, a hundirlo en ese pozo de zosobra del que trataba de salir balbuciendo explicaciones estùpidas que Adelaida, felizmente, parecìa creer. Su pensamiento estaba en otras noches o madrugadas, en que su deseo no declinaba y màs bien se embravecìa si sus manos y su boca se afanaban, en vez de Adelaida, sobre uno de esos mariquitas que, con grandes vacilaciones, se atrevìa a ir a buscar a veces al Porvenir o al Callao. En verdad, hacìan el amor una de dos, una de tres veces, y Adelaida no sabìa còmo pedirle que no acabara tan ràpido. Despuès cuando tuvo màs confianza, se atreviò. A rogarle, a implorarle que no se apartara de ella, exhausto, justamente cuando ella empezaba a sentir un cosquilleo, un vèrtigo. La mayorìa de las veces no ocurrìa siquiera eso, porque Mayta, de repente, parecìa arrepentido. Y ella era tan cacasena que hasta aquella noche se habìa atormentado preguntàndose: ¿es mi culpa?, ¿soy frìa?, ¿no sè excitarlo?."

-"Historia de Mayta"; Mario Vargas Llosa-

¿Otra sopa para el amor?, Bueno, siempre estamos a tiempo para cambiar de gusto, o de pareja... ¿no te parece?, lo interesante serìa transitar por la vida pudiendo ser fieles a nuestras pasiones y sentimientos sin herir a nadie.

"Amor en la playa"

-mousse de acerolas en caldo de cangrejo-

Las acerolas son unos pequeños frutos de color rojo, del tamaño de una cereza, con un alto contenido de vitamina C y un exquisito sabor aci-dulce. Podès reemplazarlos por cerezas frescas, aràndanos o ciruelas.

Ingredientes para dos amantes distraìdos:

-1/2kg. de acerolas

-2 Cdas. de azùcar

-1/4 Cdta. de sal.

-15g. gelatina sin sabor (un sobresito)

-1/2 L. crema de leche.

-200g. carne de cangrejo (el coral del mismo reservarlo aparte)

-1 ajì chile -guindilla-

-1/3 taza de ciboulette picada (fino emancè)

-1 Cda. manteca.

-1/2 vaso de ron.

-3 cucharones de caldo de pescado.

-1 Cda. de pimienta verde.

- hojas de menta fresca

-1/2 papaya o melòn.

Procesar las acerolas hasta obtener un purè (antes quitar las semillas); pasar por un colador de malla fina y mezclar con el azùcar y la sal. Diluir la gelatina en un poco de agua caliente (o al microondas) e incorporar a la mezcla de acerolas integrando todo muy bien. Batir la crema (medio punto) e incorporar a la mezcla anterior batiendo firmemente. Enfriar en la heladera o freezer 8-12 horas.

Torstar el coral en una sartèn, sin materia grasa, molerlo e incorporar el caldo de pescado; cocinar 4-5 minutos, colar pasando por una servilleta de tela y reservar.

Rehogar la ciboulette en la manteca, agregar el ajì partido al medio y la pimienta verde, salar y desgrasar con el ron; dejar reducir a la mitad. Incorporar el caldo, cocinar 2-3 minutos y pasar por un colador de malla fina presionando muy bien para extraer los jugos. Retornarlo a la cacerolita e incorporar la carne de cangrejo cortada en pequeñas porciones; cocinar 1-2 minutos màs. Servir colocando en cada plato 1-2 cucharones de caldo, en el centro un montoncito de la carne del cangrejo, encima de ella una quenepa o bocha de mousse de acerolas, incorporar bolitas de papaya o melòn al caldo, dentro del plato, decorar con algunas pinzas del cangrejo, cocidas al vapor, hojas de menta fresca y terminar con un touch de pimienta negra recièn molida. Servir de inmediato.

¿Otra sopa?, ¿por si no le gustan los agri-dulces?, y bueno, nada es perfecto...(¿leìste "El principito).

"TENTACIÒN"

-sopa de hongos con cubierta crocante-

Ingredientes para dos amantes tìmidos o para un inicio feliz:

-1/2 taza de portovelos o gìrgolas.

-1/2 taza de porcini o boletus (de Còrdoba, de pino, o pre-cordillera)

-1 taza de champignons de Paris

-2 tazas de caldo de ave

-1 Cda. de aceite de oliva trufado.

-1/2 trufa (opcional)

-2 Cdas. de jugo de limòn.

-1 Cdta. de ajo picado muy fino.

-1 Cda. de perejil picado fino.

-1/2 vaso de vino blanco o jerèz.

-4 cucharadas de crema o yogurth natural.

- sal y pimienta.

-4a8 làminas de masa filo.

-1 Cda. de ralladura de limòn -amarillo-

-1 Cda. ralladura de jengibre.

-1/2 taza de almendras fileteadas.

Si los hongos no son frescos, si sòlo consigues secos, remojalos 15-20 minutos en caldo de ave (menos la trufa, si es que utilizas). Cortar los hongos en làminas y agregarles el jugo de limòn. Sartenearlos sin ningùn medio graso de 3 a 4 minutos hasta que larguen gran parte de su humedad (contienen un 90 % de agua). Agregar el ajo y el perejil, cocinar 1-2 minutos màs e incorporar el oliva trufado; remover un poco e incorporar el vino o jerèz; evaporar el alcohol e incorporar el caldo, crema o yogurth; dejar reposar un poco y pasar por mìxer o licuadora (cuidado con la tapa, cuando se licùa un lìquido caliente, puede saltar), deba quedar de una consitencia cremosa y homogènea, si lo deseas màs espeso puedes incorporar miga de pan integral.

Separar las làminas de masa filo, pintar con aceite de oliva y espolvorear levemente entre capa y capa con el jengibre y el limòn rallados y un touch de sal y pimienta. Colocar la sopa en dos cazuelas de barro o ceràmica (hasta sus 3/4 partes) espolvorear por encima con finas làminas de trufa (si se utiliza). Cortar cìrculos de masa filo (ya superpuestas e intercaladas con las ralladuras) un poco màs grandes que la boca de las cazuelas. Hacer un engrudo con harina y agua, pintar con ello los bordes de la cazuela y pegar las tapas de masa, pintar con huevo batido; con el resto de masa cortar tirar o hacer bollitos y colocarlos por encima como decoraciòn conjuntamente con las almendras fileteadas. Llevar al horno mediano 4-5 minutos hasta que dore la superficie y servir de inmediato. Acompañar con un buen vino o champagne.

ANALISIS AFRODISÌACO DE LOS PLATOS

La "ciruela" para el Tao es un alimento rico en Qi (energizante) de caracteristica neutra Yin/Yang (ni masculino, ni femenino; ¿andrògino?), perteneciente o inherente al elemento "tierra, madera"; y estimulante del sexto chakra "ajna" o tercer ojo.

El sexto chakra tiene que ver con el conocimiento intuitivo, con la comprensiòn de lo inconciente y un enlace con las imàgenes màs profundas de nuestro sub-conciente. Si se bloquea este chakra se provoca una falta de concentraciòn, desorientaciòn e indiferencia intelectual, por el contrario si està estimulado se produce un gran espìritu libre y creador; y ¿què mejor que esos impulsos intuitivos de aceptaciòn combinados con los malabares de la creatividad para el buen sexo?. Los platos "ajna" aumentan la capacidad de desiciòn, favorecen el espìritu y la conciencia, establecen los lazos afectivos y el amor.

Por otro lado el color rojo y anaranjado con los sabores dulce, àcido, amargo y salado estimulan al segundo chakra "Svadhisthana" o chakra sexual, creando impulsos creativos y sexuales.

El elemento "tierra" es el encargado de sintonizar nuestra memoria y pensamientos; el "madera" se encarga de empujarnos hacia adelante, representa a la primavera (la fuerza dinàmica, creativa y creciente). En conjunto proveen la memoria afectiva creciente, eso traducido serìa algo asì como que despiertan al amor.

En cuanto a los hongos, ¿què te puedo decir?, son el elemento "agua" que encierra la semilla del origen de todo inicio; alimentan la simpatìa de sentimientos con toda la creaciòn y el amor universal. Un exceso de "agua" lleva a la imprudencia, la temeridad y las situaciones lìmites.... ¿por què pensàs que utilicè tantos hongos en la sopa?, pero cuidado!, tambièn pueden provocar frialdad interior y exterior... ¡no te excedas! dicen las malas lenguas que un toque de trufas alegran el alma y los sentidos, un exceso de ellas producen una melancolìa y tristeza irremediables, al igual que el vino...

Con el sexo ocurre algo parecido y para que no se convierta en algo aburrido y monòtono tendremos que utilizar toda nuestra creatividad.

Despuès de provar estas sopas podràs opinar como Henri Miller: "Desesperadamente hambriento no sòlo de hambre fìsica y sensual, de tibieza humana y comprensiòn, sino tambièn de inspiraciòn e iluminaciòn."

Y tal vez comprender esa estraña lebedad del ser al interactuar con el sexo:

"Es verdad que nado en un perpetuo mar de sexo, pero las aventuras actuales son bien escasas. Creo que màs bien se trata de que siempre estoy dispuesto a amar, siempre hambriento de amor. Y hablo de amor, no de sexo. Y no me importa saturar mi obra con èl -me refiero al sexo- porque no le tengo miedo y casi deseo ensalzarlo y predicar sobre èl".

-Henri Miller; "Cartas a Anaïs Nin-

Tal vez ahora quieras provarlo, lamer, mamar, undirte en el extasis del placer, saborerarlo como a un gran pastel...

"Mi obra està ligada a mi personalidad y a mi vida. Cuando pinto, lo hago para degustar la pintura, disfrutarla, hacer que entre por los sentidos. El arte debe ser como un gran pastel que puedas meterte en la boca y saborear con placer."

-Ramiro Fernàndez Sus (artista Catalàn)-

A Mafalda NO le gustaba la sopa; tal vez ya mallor puede que adoptase alguna de las fantasìas de "Susanita", con respecto al matrimonio, pero yo me la imagino, no tomando la sopa, sino, utilizandola como un unguento sobre su cuerpo para que la lama de allì alguno de sus tantos amantes....

Hasta siempre, y si optas por esto ùltimo, es mejor que pienses en una de esas recetas de sopas frias... Bueno, todo depende... Si te vistes de cueros y utilizas latigos... En fin, haz tu vida.

¿Què te parece una sopa para empezar...?.

El ciervo de la orgía

El ciervo es por si solo una buan razón para preparar una comida para alguíen muy especial, y porque no para agasajar a amigos…

Es aconsejable acompañarlo con salsa madeira hecha con jalea de grosellas, peras rellenas con arándanos, hongos a la crema y fideos a la manteca.

Receta para 8 personas:

- 8 medallones de ciervo de 150g aprox. c/u y 3cm de espesor.

- 230ml de vino tinto (malbec)

- 30g de manteca (mantequilla)

- 2 cucharadas de cognac (opcional)

- 1 cucharadita de kümmel

- 1 cucharadita de piment gans o pimienta de jamaica

Procedimiento:

Los medallones necesitan poca cocción, sino se tornan duros dada su alta fibrosidad, por lo tanto preparemos antes la guarnición.

Marinar los medallones 2 horas en el vino tinto y las especies, mientras se marina preparar las guarniciones o intercanviar caricias con algun amante, esto alludará a cargarte más de erotismo en la preparación de este plato y si le propones comenzar a cocinar jugando entre ambos puede que resulte algo muy gratificante o corras el riesgo de que se queme toda la comida.

Los medallones se doran de ambos lados en un sartén o paila con la mantequilla (si usas mantequilla clarificada es mucho mejor), antes de cocerlos debes secarlos de la marinada y luego se mantienen calientes en el horno caliente a fuego muy suave o apagado luego de estar bien caliente. Se le agrega el cognac y se enciende para cocinar de forma muy lenta por 20 minutos.

Fideos a la manteca:

O compras tallarines hechos o te metes en la cocina a disfrutar con la harina, es aconsejable no hacerlo solo/a y en lo posible no utilizar ropa salvo lo indispensable, si eres timido/a…

- 450g de harina

- 3 cucharadas de harina extra para amasar más la necesria para desparramar por ambos cuerpos…

- 2 huevos grandes

- ½ cucharadita de sal

- 150ml de crema

- 1 cucharada de aceite

- 2 cucharadas de manteca (mantequilla) derretida)

Cernir la harina y la sal, colocar en forma de corona, comper los huevos, no, no, eos no…, eos reservalos…., bueno, añade la crema, revuelve con cuchara de madera o tenedor, si todavía no estás sobre la mesa amasa la masa, añade más harina si es necesario hasta obtener una masa suave y elástica, ponla en una bolsa de plástico y colocala en la heladera una hora… Glup!, ¿qué, que haces en toda esa hora…?, ¿para que crees que es la harina sobrante?, y sí, amasa, sigue amasando esa piel hasta que no aguantes más de ganas de saber como de ricos saldrán esos tallarines... Pon algo de ti tambien en la receta.

Divide la masa en tres partes iguales, enharina una tabla o mesa de madera y extiende en forma rectangular en una capa muy delgada, aproximadamente de 30cm de largo, 15 cm de anacho y muy delgada, dejala orear, las abuelas lo hacian sobre las sabanas limpias, sobre la cma, no te lo recomiendo estando con un amante…, utiliza el respaldo de una silla, ¡para la pasta!, enrolla y corta dandole ½ cm de ancho a cada corte, estira luego y coloca sobre el respaldo de una silla o en un palo de escoba entre dos sillas, deja que repose ½ hora para que se sequen un poco. Has lo mismo con toda la masa, enrolla los tallarines alrededor de los dedos formando nidos y cubrelos con una servilleta livianna humedecida (eso luego de horearlos antes media hora), tapados con la servilletas los tendrás el tiempo que sea necesario antes de cocinarlos.

En una cacerola con agua, sal y un chorrito de aceite, cuando rompa en hervor, colocar los tallarines 3 a 4 minutos hasta que estén tiernos, “al dente”, escurrelos y adereza con manteca (mantequilla) derretida. Sirvelos espolvoreados de pimienta negra o un mix de pimientas.

Para las peras con arándanos:

- 125 g de arándanos

- 2 cucharadas de azúcar

- 1 cucharada de agua

Lavar los arándanos y cocinar 20 minutos con el agua y el azúcar, sacar del fuego antes de que se abran.

- 8 peras pequeñas

- agua (cantidad necesaria)

- 2 cucharadas de vino tinto

- 2 cucharadas de azúcar

Pelar las peras y ponerlas en una cacerola con el azúcar, el vino y agua hasta cubrirlas casi totalmente, cocinarlas a fuego mediano durante 20 a 30 minutos hasta que estén tiernas. Sacarlas del almíbar y dejarlas enfriar. Si no quieres tomarte este trabajo compra las que ya vienen en lata. Cortalas al medio, retira las semillas y acomoda en una fuente para horno, rellena con los arándanos y cubre con la otra mitad. Lleva al horno unos minutos para calentar antes de servir.

Para los barquettes de hongos:

O compras los ya preparados en una panadería o los haces con:

- 115g de harina

- 15g de azúcar impalpable

- ½ cucharadita de sal

- 75g de manteca

- 1 yema

- 2 cucharadas de agua

Preparar la masa mezclando los ingredientes solidos, se torna de forma arenosa, bate la yema con el agua y agregasela hasta obtener una masa suave, deja reposar en la heladera ½ hora, estiende con un palote dandole 1 cm de espesor, forra el molde de barquettes y coloca dentro papel de aluminio arrugado para que conserve su forma, cocina en horno bien caliente durante 20 minutos, retira el papel y continua 15 minutos más, deja enfriar y desmolda sobre una rejilla.

Relleno de hongos:

- 120g de portovello o champignones o sino

- 15g de hongos secos remojados en agua fria 2 horas

- 15g de manteca (mantequilla)

- 115ml de crema de leche

- pimienta y sal

Limpiar bien los hongos con un tapo seco y limpio. Quitar la parte arenosa de los tallos, cortarlos en rodajas finas y rehogarlos en mantequilla, salar y cocinar no más de 5 minutos hasta que pierdan algo de humedad y se conserven crujientes, añadir la crema, pimienta y dejar cocinar a fuego muy bajo sin hervir unos 5 minutos. Coloca la mezcla en las barquillas justo antes de servir para que la masa no se ablande.

Salsa de grsosellas:

Salsa madeira con jalea de grosellas.

Estrictamente hablando, la salsa madeira necesita una larga preparación que incluye demi-glace hecha con salsa española y extracto de carne. La siguiente es una receta menos complicada:

- 2 zanahorias pequeñas

- 1 cebolla mediana

- 30g de manteca

- 1 cucharada de harina

- 300ml de caldo de carne

- 2 cucharadas de puré de tomate o

- 1 cucharada de extracto de tomate

- ½ limón (el jugo)

- 100ml de madeira (u oporto)

- sal y pimienta

Prosesar las verduras limpias en forma muy fina, derretir la mantequilla y añadirlas hasta que doren, espolvorear con harina hasta que esta se dore, añade el caldo de carne, el puré o extracto y cocina ½ hora tapado a fuego suave. Pasa por un chino o colador fino, vierte el jugo de limón, el madeira y dos cucharadas de jalea de grosellas, revuelve bien y cocina 1 minuto más.

Armado del plato:

Sirve el ciervo en una fuente grande con la salsa encima y decorando con las peras. Coloca alrededor las barquettes y los tallarines. La salsa de grosellas sirvela en una salsera aparte.

De postre por que no una Bombe Josephine, que no es ni más ni menos que helado de pistachio y helado de café, para lo cual si quieres en otra oportunidad te daré las recetas de estos helados, por ahora te recomiendo comprarlos en una heladería. Forra un molde Sabarín o bomba con helado de café y rellena con el de pistacho y voila…

Es una receta digna de una orgía, después de estos placeres nada mejor que tirar unos almohadones por el piso, relajarse y gosar con los placeres que nos depara el tiempo que sigue… apaga las luces y solo deja encendida una que otra vela, continua con el champagne que es muy bueno para estos platos, y si tan solo de pensarlo te agota tanta preparación recuerda que al hombre / mujer se le aferra por la boca… olvidate de todo y sal a un buen restaurante, claro que los resultados nunca serán los mismos.

Después me cuentas.

Otra receta de ciervo

Más exotica pero no menos rica y simple

Khova Sin Fahn

-Carne de ciervo con salsa de coco (origen: Laos)-

La carne de ciervo se cocina en leche de coco espesa hasta que evapora toda el agua y finaliza la cocción friendolas en el aceite.

Ingredientes para 8 personas:

- 2 litros de leche de coco espesa

- 1,5k de carne de ciervo (del cuarto trasero cortada en cubos de 2cm)

- 1 cucharadita de sal y cantidad adicional a gusto

- 4 cucharadas de cebolla de verdeo picada

Para la pasta:

- 4 dientes de ajo picado

- 2 a 4 ajies chile rojos frescos, sin semillas y picados

- 5 chalottes, cebollitas azules, picadas

- 3 hojas de lima Kaffir fresca picada (puede reemplasarse por hojas de naranja y limón tiernas).

Processa todos los ingredientes de la pasta con 90ml de leche de coco, pon la mezcla en un wok o cacerola y llevalo al fuego agregando la carne del ciervo, la sal y el resto de la leche de coco, revolviendo bien. Cuando rompa el hervor reducir un poco la llama de modo que la preparación borbotee suavemente. Cocinar 1 y ½ hora revolviendo ocasionalmente hasta que la leche de coco se haya reducido y espesado. Cuando la salsa quede aceitosa cocinar 15 minutos más hasta que espese, corregir el sasonado y agregar la cebolla de verdeo, cocinar 1 minuto más y servir con arroz blanco.

De postre Vatalapan: flan de coco con especies (origen Siri Lanka)

Ingredientes:

- 4 huevos

- 100 ml de agua

- 200ml de melaza Kitul (solo se consigue en Siri Lanka)

- o azúcar de palmera derretida (en tiendas orientales)

- o jarabe de azúcar negra / morena

- 200ml de leche de coco espesa

- 1 ¼ cucharadita de especies mezcladas (cantidades iguales de canela, semillas de cardamomo, clavo de olor y nuez moscada recien molidos)

Para el jarabe de azúcar morena: 250ml de agua fria y 125g de azúcar de palmera o morena, cocinar durante 5 minutos.

Bate los huevos con la melaza en un recipiente grande hasta que la mezcla tenga color pálido, agrega el agua, la leche de coco y las especies, sigue batiendo hasta mezclar bien los ingredientes.

Vierte la mezcla en un molde redondo para flan o en moldes individuales, cubre con un papel encerado o papel manteca y ata un troso de gasa puesto sobre el papel, coloca dentro de una olla grande y vierte agua caliente hasta alcanzar la mitad de los moldes, tapar la olla y cocinar al vapor durante 25 minutos.

Quitar la gasa y el papel encerado, desmoldar en un fuente o en platos individuales y servir caliente o frio.

Después eligé una buena edición del Kama Sutra, si es ilustrado mejor y a disfrutar de las poses toda la noche.

Me cuentás que tal te fue?

De los postres franceses el que más me gusta es el:

Budín Nesselrode

Ingredientes para 6 personas:

- 60g de pasas de uva sultanas

- 60g de cáscaras de naranja y limón (confitadas) y cerezas glacé picadas (opcional)

- 115ml de vino Marsala

- 125g de castañas cocidas, enteras, frescas o enlatadas

- 250ml de leche

- 280ml de crema (nata)

- 3 yemas

- 75g de azúcar

- ¾ cucharadita de esencia de vainilla

- 50ml de licor de cerezas o Marraschino

- 60g de marrons glacés (opcional)

Procedimiento :

Remojar las pasas, cáscaras de limón, naranja y cerezas en el Marsalla por lo menos durante una hora. Batir las yemas con el azúcar hasta obtener una crema espesa de color amarillo claro. Calienta la leche a baño María y añade la mitad a las yemas batiendo suavemente, coloca todo en el bols de la leche y continúa revolviendo hasta que espese y se pegue al dorso de la cuchara (ojo, que sea de madera, es mucho mejor), esto lo deberás hacer a fuego muy bajo y revolviendo constantemente, armate de paciencia y piensa en lo que disfrutarás luego, no, no atiendas el teléfono, podría resultar un desastre, que esperen, todo lo que se hace desear tiene otro sabor más agradable cuando lo alcanzas… ya verás, piensa en las lecciones tantricas, en el placer supremo…

Una vez espesa agrega la esencia de vainilla, pasa por un colador de alambre fino y deja que se enfrie revolviendo de vez en cuando para que no se forme una piel.

Corta las castañas en láminas finas o pequeños cuadraditos y mezclala con la crema. Cuando esté fría, bate la crema de leche (nata) hasta que endurezca, agrega el Marraschino y mezcla todo junto. Añade las frutas y el Marsala, vierte en un molde Savarín previamente aceitado o en un molde anillo o en el que se te antoje y congela, por lo menos unas 6 a 8 horas.

Sacalo de la nevera (heladera) 15 minutos antes de servir. Invierte el molde en una fuente y cubrélo con un repasador caliente por unos minutos. Puedes acompañar con marrons glacés, después de provar esta tentación que hará despertar todos los sentidos, aun los más dormidos, no quedará más remedio que recordar a esa maestra de tantra de la historia…

“Esta noche soy la gran Madre –útero, casa y cama; resplandor, calor, luz y fuego; coraje y pasión-. Y alimento. Soy todo eso.

Soy la mujer que da ilución y recibe a cambio la imaginación del hombre.”

-Anaïs Nin-

“Pareces muy excitada, dispuesta para hacer lo que sea. No me sorprende. Te conozco desde hace siglos, quiero decir de anteriores encarnaciones. Hemos sido amantes muchas veces. En ocaciones eras prostituta del templo, en la India, en Egipto y en otros paíces.

Siempre eras una mujer para el placer, pero siempre religiosa. Tu religión era siempre el “sexo”, como los actuales practicantes del Tantra. Enseñas a los jóvenes, hombres y mujeres. Para ti es una cuestión artística.”

-Henry Miller-

Para continuar con la sensualidad de los postres:

Peras Bourdaloue

Se pronuncia burdalu y si quieres hacerlo más francés debes presentar el postre como “Poire Bourdaloue” (puar burdalu) y voila (vuala) serás todo/a un/a frances/a.

Receta con ingredientes para 4 personas o para dos con refuerzo pasadas unas horas:

- 4 peras de lata (escurridas)

Crema bourdalouse:

- 290 ml de leche

- 2 yemas de huevo

- 115g de azúcar refinada

- 15g de harina o maicena

- 1 pellisco grande de sal fina

- una gota de esencia de almendra

- ½ cucharadita de esencia de vainilla

- 15g de manteca

- ½ cucharada de kirsch (agua ardiente de cerezas)

- 1 cucharada de almendras tostadas y picadas

Procedimiento:

Bate las yemas con la harina, sal y azúcar, agrega la leche caliente (introduce un dedo, espera a que no te queme, esa es la temperatura ideal), mete en una cacerola y sobre fuego bien bajo revuelve con cuchara de madera hasta que espese y se pegue al la parte posterior de la cuchara. Añade la esencia de almendra, la vainilla y la manteca en pequeños trozos. Revuelve hasta que la manteca se incorpore totalmente y pon a enfriar. Cuando está totalmente frío agrega el kirsh y mezcla bien.

Sirve cubriendo cada pera con la crema y espolvorea por encima con las almendras, si quieres presentarlo mejor haslo sobre discos de pionono del tamaño de la pera, previamente secos en el horno y frios, remojados con kirsch y esencia de almendra. Decora con hojas de menta fresca y después me cuentas… (para el pionono o bizcocho toma la receta que sigue).

Rollo de ricota al chocolate

Se trata de un postre ideal para al hora del té o para después de las comidas, sobre todo para aquellas personas que no sean amantes de los postres excesivamente dulces, mantiene el equilibrio justo, no empalaga, es muy agradable y se deja comer….

Ingredientes para unas 12 porciones:

Para el bizcocho o pionono:

- 6 huevos

- 3 cucharadas de harina

- 1 cucharada de nueces o almendras muy molidas

- 6 cucharadas de azúcar

- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el relleno:

- 700g de ricota (si es de oveja mucho mejor, es más dulce y esponjosa)

- 350g de chocolate negro (amargo o semi-amargo)

- 200ml de crema de leche.

Procedimiento:

Separar las claras de las yemas y batirlas a punto de nieve. Batir las yemas con las 6 cucharadas de azúcar y la esencia de vainilla hasta que tomen color amarillo casi blanco y su consistencia sea como la de una crema (punto letra). Incorporar al batido de yemas las claras a nieve en tres partes, la primera enérgicamente y batiendo para igualar densidades, las dos restantes en forma suave y envolvente para no bajar el batido. Una vez bien mezcladas agregar la harina pasada por un cernidor de maya fina y la cucharada de nueces o almendras molidas (como harina). Mezclar todo muy suavemente y colocar en una fuente para horno previamente forrada con un papel enmantecado o colocando un silplat (silicón) en el fondo (de un tamaño de 30 X 50 cm.)

Cocinar en horno fuerte por unos 8 minutos aproximadamente. Retirar del horno, espolvorear la superficie con azúcar molida y cubrir con un lienzo húmedo, sobre el que se invertirá el molde para desmoldar, se le retira el papel, si es que se utilizó papel enmantecado y se deja enfriar.

Relleno:

Colocar en un recipiente la crema y llevarla al fuego hasta que comience a hervir. Retirar e introducir el chocolate dentro para que se derrita con el calor. Una vez bien unida crema y chocolate, habiéndose derretido totalmente éste, se mezcla con la ricota y se esparce en forma pareja sobre el bizcocho.

Con ayuda del lienzo húmedo se va enrollando sobre sí mismo y se lo deja envuelto (con forma cilíndrica) con el mismo lienzo, se apoya en una placa y se lo lleva a la heladera (nevera, refrigerador) por lo menos unas seis horas. Luego de lo cual se retira el lienzo y se corta en porciones para servir.

Se puede espolvorear la mitad del plato con azúcar impalpable y la otra con cacao en polvo, se decora con unas hojas frescas de menta.

Quesos…

El queso es un producto derivado de la leche, el hombre lo ha producido desde tiempos remotos, o mejor dicho desde que se dedicó al cultivo y la cría de animales, es muy probable que al observar como las hembras amamantaban a sus crías hayan empezado a experimentar una forma de extraer esos líquidos de las glándulas mamarias, y más probable aun es que en un principio fuese absorbido con sus bocas, como lo hacían las crías. Mi abuela paterna me contó que cuando me padre era pequeño ella lo ponía con una manta debajo de una cabra para que lo amamantara, y él se quedaba allí chupando la leche…

El queso es muy probable que se haya originado por casualidad, con el acopio de leche y su guarda en algún tipo de recipiente, cortándose por algún motivo y produciéndose la cuajada, que al probarla, ese hombre primitivo, descubrió que le era agradable, al guardar esa cuajada por más tiempo, y con su deshidratación, tomó la consistencia y forma de un queso que le permitiría guardar por más largo tiempo ésta forma de alimento conteniendo la leche.

Los diferentes tipos de queso fueron surgiendo de igual manera en distintas zonas y por distintos motivos. El roquefort, hoy llamado queso azul por una cuestión de “denominación de origen”, ya que sólo recibe ese nombre el que se produce en “Roquefort”, Francia, se originó por accidente: un pastorcito que estaba comiendo su ración diaria de alimento, consistente en pan y queso, vio pasar a una bella mozuela y dejó su comida en una cueva para seguirla y disfrutar con ella de muy agradables momentos, los atributos de la dama le hicieron olvidar su comida, pasado unos días regresó con su rebaño y recordó que había dejado la comida en la cueva, cuando la recuperó el pan y el queso estaban enmohecidos, pero el hambre que él sentía era mucho más fuerte que el desagrado que le podía provocar aquel aspecto. Tomó el queso y se dispuso a comerlo, encontrando en él un sabor que le resultó sumamente estimulante y exquisito, lo llevó para que lo probaran otros pastores y a todos les gustó…, intentó volver a repetir la operación poniendo queso dentro del la caverna, pero el resultado fue nulo hasta que lo hizo como la primera vez, colocó el queso junto con el pan y entonces sí obtuvo el resultado deseado.

El tema está que al fermentar el pan se forman hongos penicilínicos que al pasar al queso le otorgan su toque de sabor y color especiales. El queso que se fabrica fuera de Roquefort, en otros países, se denomina “queso azul”, y se obtiene con el agregado de cepas de Penicilium roquefort que desarrollaran el característico moho azul.

Para que se produzca el queso antes se debe cuajar la leche, la cuajada debe desarrollar cultivos lácticos naturales, y cada uno en particular otorgará al queso su aroma, cuerpo y textura.

La leche a utilizar puede ser de vaca, búfala (que es una raza de vaca, y no la hembra del búfalo), oveja, cabra, camello y otras especies que el hombre haya adaptado para su uso.

Los quesos se pueden dividir en:

  • Quesos de pasta blanda: con un periodo de maduración muy corto o nulo y cuya pasta es untuosa; no tienen cáscara y algunos son protegidos con parafina, por su vulnerabilidad ante los agentes externos. Poseen entre un 45 a un 55 % de agua.

Algunos tipos: Athuel, Por Salut, Camembert, brie, a las finas hierbas, al salmón, untables, ricotta, mozzarella, mascarpone, gorgonzola, quesos crema, bel paese, caer philly, vacherin, velveta, etc.

  • Queso azul o roquefort: pueden ser semiduros o blandos, el moho azul provocado por el hongo le brinda su sabor y aspecto característico.

  • Quesos Semiduros: de consistencia firme pero elástica y de sabor suave y bien definido, algunos poseen agujeros u ojos que se producen por adición de ciertas bacterias que producen “burbujas” en la pasta. Poseen entre un 36 y un 46 % de agua.

Algunos tipos: gruyére, huemul, cheddar, edan, pategras, emmental, provoleta, de cabra, zcamorza, tybo, Mar del Plata, quesos de barra, appenzeller, cantal, chester, dambo, edamer, fontina, gorda de 5 a 8 semanas, havarti, tilsiter, mysost, samso, sbrinz, schabzieger, vacherin á fondue, walliser (gomser, bagnes).

  • Quesos duros: de maduración prolongada, su masa es más resistente a las condiciones ambientales, posee una cáscara ancha, pintada según la variedad, su pasta es compacta, con una superficie de gránulos pequeños y homogéneos. Poseen entre un 27 a un 35 % de agua.

Algunos tipos: regianito, provolone, sardo, parmesano, pecorino, cacciocavallo, emmental tipo allgau, asagio, beaufort, conté gauda de 2 a 6 meses, montasio, sbrinz de 4 a 8 meses, ricotta seca para rallar.

Formas de uso:

Los quesos se pueden utilizar para condimentar, acompañar o complementar comidas o consumirlos solos o con pan y galletas.

La fondue es una de las formas de consumirlos solos, fundidos dentro de una marmita o caquelón de barro vidriado, hierro fundido, acero inoxidable, cobre o cerámica.

“La fondue, como menú comunitario que engloba el juego de sociedad en el marco de lo rústico y sabroso, es hija de la Suiza francesa. Si se quería agasajar a un invitado o celebrar el reencuentro con viejos amigos, en Lausanne, Ginebra o Neuemburg se organizaba inmediatamente una buena fondue. En la Suiza alemana, por el contrario, se servía la fondue solamente en restaurantes lujosos, los típicos Carnotzets decorados al estilo campesino, donde los suizos franceses ahogaban su nostalgia en queso fundido y kirsch.

Según Eva María Bour, autora del libro Vieja y nueva cocina suiza, antes de 1939, año en que se celebró en Zürich la exposición nacional, la fondue era prácticamente desconocida en la Suiza alemana. Fue en los años 50 cuando se produjo el gran “boom” de las fondues en Suiza, llegándose a servir en la temporada de invierno cerca de 830.000 fondues, que equivalen a 25 millones de raciones individuales; o, dicho de otra manera, seis fondues por suizo en un año. Por eso, los extranjeros, y, en especial los americanos, consideran la fondue como el plato nacional suizo “par excellence”. Y más aún desde que se proyectó la superproducción de Walt Disney “Cinerama Holiday”, en la que se presentaba a Suiza como el país de las montañas, de la vacas y de las fondues.

No obstante, la mayoría de las recetas de fondues están escritas en lengua inglesa.”

-Eva y Ulrich Klever; “El gran libro de las fondues”-

Tabla de quesos:

Otra forma de deleitarse con ellos es con una tabla o mesa de queso, para lo cual no es necesario colocar todas las variedades o una gran cantidad de quesos y tipos, eligiendo entre 5 y 7 variedades ya es suficientes, en el mejor de los casos sólo optar por 3, uno duro, uno semiduro y uno blando.

Un detalle es sacarlos de la heladera por lo menos una hora antes de servirlos, y, un tema fundamental es su conservación: los quesos no toleran cambios de temperatura, deben guardarse en la heladera envueltos en papel aluminio o film transparente o en recipientes herméticos; “jamás en el freezer”.

Se sirven a temperatura ambiente distribuidos en la tabla según sus sabores, fuertes o suaves. Pueden servirse en trozos o en porciones ya cortadas, pero recuerda que esto favorece a que se sequen más rápido y una regla de oro para un cocktail es: “los quesos húmedos y las papas secas”. Si los vas a servir cortados debes mantenerlos cubiertos con un film hasta el momento de ofrecerlos.

Es aconsejable acompañarlos con frutas frescas y secas que formarán un complemento ideal, uvas e higos son las mejores, jamás cítricos ya que su acidez cambiará el sabor del queso; para complementar nueces, almendras, castañas etc.

Será bueno también colocar vegetales que pueden ser tomados y mejoran el color y presentación del plato, para ello puedes utilizar varios tipos de lechuga y tomates, sobre todo los tomate cherry.

El pan es otro de los elementos que formarán el acompañamiento y una ayuda para tomar los quesos, sobre todo los blandos, por lo cual se recomienda ofrecer una variedad de panes junto con tostadas y galletas.

El vino es el acompañante obligado de un buen queso, en general blancos y rosados se eligen para quesos suaves y los tintos con cuerpo para los fuertes.

Para realizar una buena degustación sin alterar los sabores de nuestro paladar y valorar en mayor grado las características de cada queso es recomendable comenzar por los quesos de pasta suave y blanda e ir subiendo hasta los más fuertes, entre queso y queso limpiar la lengua con alguna fruta y vino.

Receta para fondue de queso (estilo Neuremberg)

1 diente de ajo- 400g de queso gruyére – 200g de queso emmental – 0,3l de vino blanco semiseco (si es posible de Neuchätel) – 1 cucharadita de zumo de limón – 4 cucharaditas rasas de fécula de maíz (Maicena) – 1 copa de kirsch (2cl.) – 2 a 3 vueltas de molinillo de pimienta – optativo: algo de nuez moscada molida.

Modo de preparación:

Frotar el interior de la marmita con las dos mitades del diente de ajo. (Si la marmita es de barro, se deberá cocer previamente leche en él; si es de cerámica esmaltada o hierro colado esmaltado, se podrá utilizar directamente). A continuación se rallarán y mezclarán los dos quesos (el gruyére, solo, resultaría demasiado fuerte; y el emmental, demasiado suave). La mezcla se pasa a la marmita. Entonces se mezcla el vino, el sumo de limón y la fécula y se añaden al queso rayado, removiéndolo todo bien. También en la cocina, se procede a calentar el conjunto hasta que se forme una masa consistente. No olvidar remover constantemente. El zumo de limón es importante para acidificar más el vino, pues el ácido es necesario para que se disuelva bien el queso. Se debe remover la masa con una cuchara y haciendo movimientos en forma de ochos, para que el queso no se deshaga en hilos.

Añadir ahora el kirsch y condimentar con la pimienta y la nuez moscada. Después de una breve cocción, y cuando se haya formado una pasta homogénea y cremosa, se traslada la marmita a la mesa y se coloca sobre el hornillo encendido. Una vez en la mesa, la fondue debe permanecer en constante y lenta cocción.

Modo de servir:

Se pincha un trozo de pan en el extremo del tenedor y se sumerge en la marmita; se remueve y poco enrollando la masa de queso y dando vueltas al tenedor, para que no gotee el queso. Por último, se introduce el bocado en la boca. Pero, atención: ¡el queso está caliente!.

Recuerde: Durante la comida, la masa de queso debe cocer ligeramente. Los entendidos al sumergir el pan, remueven bien la masa, pues de esta manera permanecerá consistente y homogénea durante todo el ágape.

Nota: Esta receta, por su simplicidad es la más fácil de preparar y la que se presta a menos errores. Además, por ser la más extendida, su calidad gastronómica se halla garantizada.

El pan para la fondue de queso:

Se calcula siempre cuatro rebanadas o 200g por persona. El pan será blanco, si es posible con mucha corteza (pistola), y los trozos se cortarán de tal manera que cada bocado tenga algo de corteza. Esto es importante para que se pueda agarrar bien al tenedor y no se pierda en la masa de queso. Un accidente como éste puede costar a un caballero una ronda de vino o la próxima fundue (así de estrictas son las costumbres en Suiza); aunque una dama puede comprar un perdón con un beso. Por otra parte, el queso se pega mejor en la corteza que en la miga. Pero no sólo tomaremos pan blanco, sino también moreno o tipo Graham (pan suave y esponjoso cocido con gran cantidad de semillas de trigo).

El pan no será ni demasiado fresco ni demasiado seco. Por eso, los trozos se cortarán justo antes de servirlos o se envolverán en papel de aluminio o film.

Si algo sale mal:

- Si la fondue resulta demasiado espesa: añadir vino caliente y remover con una batidora manual. También se puede añadir kirsch.

- Si la fondue resulta demasiado fluida: Aumentar la fuerza de cocción y añadir un puñado de queso rallado removiendo enérgicamente. O añadir algo de fécula mezclada con vino blanco y remover a continuación.

- Si se forman grumos: Un poco de zumo de limón o vinagre solucionarán el problema. Seguramente el vino no era suficientemente ácido. Remover bien.

- Si se vuelven a separar el queso y el vino: Llevar la marmita de nuevo a la cocina y, sobre el fuego al máximo, batir la masa enérgicamente con la batidora manual. De nuevo en la mesa, los comensales deben remover bien la fondue cada vez que sumergen los trozos de pan. Seguramente la fondue se cortó porque se olvidaron de remover. De vez en cuando, también conviene remover el fondo de la marmita para evitar que se pegue el queso.

- Si el queso y el vino no quieren unirse: Disuélvase una cucharadita de fécula en algo de vino con zumo de limón y añádase a la fondue removiendo bien.

- Si se acaba la fondue y los invitados aún no están del todo satisfechos: Esto ya se puede advertir cuando la fondue va por la mitad. Una buena solución es añadir a la fondue dos huevos batidos, condimentar, sin escatimar, con pimienta e incluso con un poco de ajo muy machacado. Disminuir la intensidad de la llama del hornillo y... ¡a seguir comiendo!

- Si sobra fondue: verter sobre los restos de queso un poco de agua fría. Esperar a que solidifique y sacarlos.

Una cuestión importante: tipos de vino y queso

En general, se eligirán los vinos secos y semisecos. La regla de oro reza: un vino con alto contenido de acidez se mezcla mejor con el queso que uno dulce. Para compensar el posible defecto de la acidez se añade zumo de limón. Algunas marcas de vino suizas se prestan especialmente para las fondues.

Para el queso también existe una regla de oro: cuanto más fresco sea el queso, más suave resultará la fondue; cuanto más curado esté el queso, más fuerte resultará la fondue. Por eso los expertos suelen mezclar quesos con diferentes tiempos de curación.

- El gran libro de las fondues; E. y U. Klever-

Espero que a partir de estas recomendaciones puedas disfrutar a pleno de una excitante experiencia con quesos.

Budincitos de queso y fresas (light)

Ingredientes para dos:

- 1 pote chico de queso crema Light

- 1 cucharadita de gelatina sin sabor

- 6 a 8 fresas (frutillas)

- 1 cucharadita de Nutrasuit o algún edulcorante

Procedimiento:

Lave muy bien las frutillas sin retirar el cabito verde porque sino pierden su sabor. Tomar tres y licuarlas con 2 cucharadas de agua (puede hacerse con un mixer dentro de un baso), el liquido obtenido se calienta hasta que hierva, se retira del fuego y se le añade el edulcorante y la gelatina previamente hidratada con una cucharadita de agua. Se mezcla muy bien para que se incorpore todo. Se mezcla muy bien el queso crema con el jarabe de frutilla y se reserva.

Las frutillas restantes se cortan en láminas muy delgadas y con ellas se forran dos moldes pequeños para flan o budincitos. Se rellena con la mezcla, se tapa con film y se lleva a la heladera por unas 4 a 6 horas. Para desmoldar se pasa levemente por agua caliente y se invierten los moldes sobre los platos de servicio. Decorar con hojas de menta fresca. Se puede también decorar el plato con láminas de mango o durazno fresco para realzar más el color.

“Bruschetas”

Una preparación típicamente italiana, se debe pronunciar “brusquetas” y es un simple y divertido platillo para recibir a amigos o deleitarse uno sólo.

Para hacer las bruschetas necesitamos pan de miga compacta como el de Toscana (Italia), en su defecto el que tengas más a mano, si se trata de bocaditos pequeños (como para una picada) puedes utilizar pan francés o baguette; para un plato de entrada o comida, o simplemente darte el gusto, es preferible un buen pan de campo, sí, de esos redondos y grandes (los hay más pequeños).

Los panes pequeños se cortan en rodajas finas y de forma transversal para que resulten más alargados (en ésta forma: / ), los de campo a lo ancho y también lo más fino posible. Se tuesta el pan (en el tostador, plancha, parrilla u horno) y se lo frota con un diente de ajo pelado y partido al medio. Se lo pincela con un poco de aceite de oliva y ya están listos.

Otra forma no muy ortodoxa es licuar aceite de oliva con un poco de sal y abundante ajo, hasta desintegrar totalmente a los ajos; de esta forma podrás pintar con ello los panes y luego colocarlos dentro del horno para que se tuesten y quedaran impregnados la oliva y el ajo que le darán ese sabor y perfume tan exquisito.

Puedes servirlas así solas para acompañar alguna ensalada o poniendo por encima:

a) Queso mozarella con tomates cherry y orégano.

b) Queso azul o roquefort.

c) Morrones rojos asados (pelados y sin semillas)

d) Tejas de queso parmesano o pecorino con un toque de oliva.

e) Queso Tybo con oliva orégano y ají molido.

f) Ricotta con aceitunas negras y una teja de pecorino o parmesano.

g) Carne picada y cocida de cerdo, pollo o vacuna con un toque de tomillo.

h) Queso de cabra con hojas de albahaca picada

i) Queso cacciocavallo con granitos de pimienta negra.

j) Acelga procesada con bechamel (salsa blanca) cubierta de parmesano rallado.

O lo que se te ocurra…, les das un golpe de horno fuerte y las sirves de inmediato sobre una fuente cubierta con un mix de hojas verdes (varios tipos de hojas de lechuga, radicheta, rúcula, etc.) aderezada con una vinagreta de aceto y oliva. Gina María Hidalgo (cantante y folclorista argentina) cuando las comió dijo que eran: “un canto a la vida”.

Donde comprar los quesos y el pan italiano:

Los quesos italianos los puedes conseguir en un pequeño negocio atendido por su propio dueño (San Miguel), en donde se producen artesanalmente a la usanza italiana, queda sobre la calle Chile entre Combate de los posos y Sarandí de Capital (Argentina); es el proveedor de casi todos los grandes restaurantes italianos de ésta capital, y hace ventas al por mayor y menor, si te gustan los quesos no puedes dejar de visitar ese local, te lo recomiendo.

A la vuelta, sobre la Avenida Independencia, casi Combate de los posos, podés hacer una escala en la panadería italiana para comprar el pan de campo y de paso llevarte algunas de las especialidades dulces de la Italia que se vienen realizando con recetas que pasaron de generación en generación.

Crostini napolitano

Una variante similar son los “Crostini napolitanos”, la diferencia sólo está en que no se tuesta el pan, sino que se coloca sobre la rodaja de pan unas fetas de tomate finas, mozarella, anchoas y aceite de oliva, un toque de orégano fresco y un golpe de horno para disfrutarlos.

Ensalada toscana:

Si optas por una ensalada Italiana, toma un poco de queso crema y pasa por él los tomatitos cherry, de a uno, luego, como si se tratara de apanarlos, los pasas por nueces o almendras picadas mediano, y los dejas descansar en la heladera para que se fijen bien.

Preparas un mix de hojas verdes con vinagreta de aceto y oliva, colocas unas bruschetas a su costado y terminas con los tomatitos (algunos partidos al medio) por encima. Si quieres puedes completar el plato esparciendo en los bordes un aceite de albaca y otro de morrones.

Pan catalán:

Cruzando un poco las fronteras podemos seguir con el pan catalán, para lo cual abriremos un pan al medio, lo frotaremos con ajo y lo bañaremos con aceite de oliva extra virgen y jugo de tomates que han madurado al sol y jamás fueron colocados en un refrigerador (heladera, nevera), sal y a disfrutar de la vida y el buen comer….

“Mozarella in carroza” (entrada)

Si fue a “San Miguel” (Chile e/ Combate de los posos y Sarandí) y compró mozarella “boconccini”, prepárela como entrada de la siguiente manera:

Ingredientes para dos:

- 250g de mozarella

- 3 cucharadas de aceite de oliva

- 150g de tomates cherry (maduros)

- sal y pimienta negra recién molida

Procedimiento:

Caliente en una paila o sartén el aceite de oliva, agregue los tomates y a fuego bajo, para que no se quemen, “confítelos” (deben quedar cocidos y con forma, aunque arrugados). Agregue un poco de sal y pimienta negra, suba el fuego y coloque la mozarella para que tome temperatura, pero cuidado que no se deshaga (debe quedar entera).

Se sirve inmediatamente con algunas bruschetas y se lo espolvorea con orégano fresco.

Ensalada Caprese:

Si quiere hacer algo más convencional prepare una ensalada “Caprese” cortando los tomates cherry por la mitad y acomodándolos intercalados entre rodajas de mozarella, pude también intercalar hojas de albahaca o espolvorear con las mismas picadas. Terminar con una pizca de sal y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen.

Bolitas sorpresa:

Si lo quiere convertir en algo más divertido prepare una masa para pizza y tome pequeñas porciones, estírelas con un palote o con la mano y ponga en el centro porciones de la ensalada “caprese”, enciérrela dentro de la masa y déle forma de bola (redonda); si quiere hacer otra variación rellene otras con queso azul o roquefort y luego pase la bola de masa por nueces picadas.

Fríalas en aceite de oliva muy caliente, escúrralas y sirva de inmediato acompañadas de unas ensalada de rúcula aderezada con una vinagreta de aceto y oliva, y espolvoreada con queso pecorino o parmesano rallado

“La legaría y perfume de mi vida es la memoria de esas horas en que encontré y me aferré al placer como lo deseaba. La alegría y perfume de mi vida para mí que detesté cualquier goce de amores rutinarios.” –Constantino Cavafis-

.Arroz a la Emperatriz

Se comenta que el arroz es altamente afrodisíaco, y es muy discutido, pero nada mejor que ver la gran expresión demográfica de toda Asía en donde se lo consume a díario, ¿u si provamos…?

Ingredientes para cuatro o dos muy golosos y con ganas de reponer fuerzas:

- 100g de arroz basmati o jazmín

- 290ml de leche

- ¼ de la vaina de una vainilla cortada al medio.

- 30g de azúcar

- 30g de cáscara de naranja o limón glacé o confitado (fruta abrillantada)

- 1 copita de kirsch o ron

- 1 cucharada de dulce de damasco (puedes también variar con durazno o naranja)

- la cáscara rallada de ½ limón o de lima

- ½ cucharadita de gelatina

- el jugo de ½ naranja

Para la crema:

- 2 yemas

- 15g de azúcar vainillada *

- 150ml de leche

- 1 pizca de sal

- 125ml de crema de leche (nata)

- 2 cucharadas de jalea de grosellas o frambuesas (frutas rojas)

* El azúcar vainillado se consigue colocando en un frasco que cierre muy bien ½ kg de azúcar y una vaina de vainilla (renovar la vaina cada 6 meses o más e ir reponiendo el azúcar. Siempre contarás con ella).

Procedimiento:

Coloca un bol de metal o cacerola sobre otra cacerola con agua sin que toque el agua y lleva al fuego. Pon el arroz, la leche y la vainilla, tapa y cocina a fuego suave por lo menos 1 hora, hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido la leche por completo. Saca la vainilla y revuelve en una taza la gelatina con el jugo de naranja, colocando a baño María unos minutos hasta que la gelatina se disuelva totalmente, deja que enfrie , mientras tanto prepara la crema batiendo las yemas con la sal, la vainilla y el azúcar vainillado hasta que forme una crema. Calienta la leche y agrega la mitad de esta mezcla revolviendo suavemente, vuelca sobre la leche sobrante y continúa cocinando a fuego suave, revolviendo con una cuchara de madera hasta que se pegue al dorso de esta la crema (lo mismo que con la crema inglesa), pasa todo por un colador de maya fina y deja enfriar revolviendo de vez en cuando para evitar que se forme una piel, o cubrelo con film adhiriendo el plastico a la crema.

Cuando la crema y el arroz estén frios mezclalos con la cáscara de limón o naranja glacé picada finamente, el dulce de dasmascos y la cáscara rallada de lima o limón. Bate la crema de leche (nata) hasta que esté firme e incorpora a la mezcla anterior.

Unta con aceite un molde anillo o el que se te ocurra, calienta la jalea de grosellas y cubre el fondo del molde, con una cuchara iras colocando el arroz y deja que se asiente durante 4 horas o más en la heladera.

Desmolda invirtiendo el molde sobre una fuente colocando por encima un repasador mojado en agua caliente (escurrido y colocado alrededor del molde), repite la operación si fuese necesario, debe despegar solo. Puedes acompañar decorando la fuente con peras al natural o duraznos en almíbar o damascos. Se puede espolvorear con canela molida y almendras tostadas. Decora con hojas de menta fresca o tejas de chocolate marmolazo.

Salchichas

¿Quién podría pensar en salchichas como afrodisíacas…?

“- No hay nada tan embarazoso, con el permiso de usía, como hacerle la corte a una mujer mientras está preparando salchichas. – De modo que tomé Tom inició la charla hablando de ellas; primero en serio: - “que cómo se hacían, - que con qué carnes, hierbas y especias”.

-Después con un poco más de vivacidad: - “que con qué piel, - que si nunca se reventaban,

- que si no eran las más grandes las mejores” – y así, - teniendo cuidado tan sólo, mientras hablaba, de sazonar las cosas que iba diciendo sobre las salchichas: aunque más bien de menos que de más, - para así disponer más delante de sitio por el que moverse-.

-L. Sterne-

Parcese que sí, que a más de una persona se le pasó algo por la mente al ver estos embutidos, ni quiero pensar que sensaciones proboca el verlas comer….

“Es la primera vez que utilizas ese lenguaje conmigo. Oiste me vuelve loco. “Dios dame fuerzas, déjame poder”, me digo a mi mismo, “y te besaré eternamente”. No olvides que te estoy contando una fantasía. No entiendo de donde salen las fuerzas para poder darte tan prolongado placer.

Eres incansable. Haces toda suerte de moviemientos, y en ocaciones gestos que resultan absolutamente delirantes y obsenos. Has perdido la cabeza. Eres sexo y nada más que sexo.”

- Henry Miller-

“…fui infinita y completamente consciente del fuego del amor, hasta el punto de que casi caigo de rodillas, para bendecir a no sé quien porque en verdad puedo decir que he conocido las cimas más altas de la pasión, de la pasión absoluta, sensual y mística. Que ambos, Henry y Gonzalo, de maneras distintas, hayan sido los amantes más maravillosos, que he dado y resivido todas las caricias posibles a los seres humanos, que es la máxima alegría que puede experimentarse en la tierra. Amor. Pasión. Ternura.

-Anaïs Nin-

Salchichas con chucrut

Las salchichas puedes buscarlas a tu elección eligiendo entre el largo, grosor y textura que más se adapte a tu gusto, hay muchos tipos y variedades, para el chucrut te paso la receta:

- 1 y ½ Kg. de repollo blanco sin la parte gruesa de las hojas

- 2 hojas de repollo grandes, sanas y enteras

- 50g de sal marina

- 1 cucharada de bayas de enebro

- 1 cucharada de cebada perlada

Varios:

- 1 frasco de vidrio grande de boca ancha

- 1 frasco de vidrio pequeño que pase por la boca del frasco grande sin dejar mucho espacio libre

- un palo de mortero

- lienzo poroso de tamaño mayor a la boca del frasco grande.

Procedimiento:

Lavar y secar muy bien los frascos. Moler la cebada y colocar en la base del frasco grande (dentro). Sobre madera o mármol machacar 1 de las hojas enteras sin romperla. Colocarla sobre la cebada. En un recipiente poner el repollo finamente cortado en juliana. Espolvorear con sal y enebro. Presionar con la mano y machacar con el palo de mortero. Cuando comience a largar líquido empezar a ponerlo dentro del frasco sobre la hoja que ya habíamos colocado y presionar con las manos. Dejar descansar una hora y volver a presionar. Si disminuye el volumen del repollo repetir nuevamente la operación de cortar finamente el repollo, ponerle sal y enebro y presionarlo en un recipiente, dejar que suelte líquido y seguir rellenando el frasco, dejar descansar una hora y continuar con el mismo procedimiento hasta completar el frasco. Terminar colocando la hoja que reservamos, también machacada pero entera Colocar un lienzo sobre la última hoja. Ahora debes llenar el frasco pequeño con agua y colocarlo dentro del grande para hacer presión. Se debe mantener todo a una temperatura calida. A los 4 días retirar el frasco pequeño y el lienzo, lavar el lienzo y exterior del frasquito. Retirar el moho que se ha formado, cubrir nuevamente con el lienzo y colocar nuevamente el frasquito con agua. Presionar para que el jugo que se ha formado cubra la mayor superficie del contenido. Repetir esta operación cada dos días y hasta que no se forme más moho. Ayudara que siga presionando el frasco pequeño cada vez que lo recuerde. Cuando el repollo toma consistencia blanda y marcado sabor, ha finalizado el proceso. Esto toma unos 10 días en verano y unos 13 a 15 días en invierno aproximadamente. Retirar el frasquito, retirar el lienzo y la hoja grande que colocamos por encima. Envasar en frascos más pequeños y guardarlos dentro de la heladera (nevera, refrigerador). Si se llegara a formar moho (hongos) tirar el moho y presionar el resto.

“Mi amor querido, mi dulce amor, sigo en cama. Acabo de tener un sueño maravilloso, de esos sueños diurnos donde las emociones físicas te dejan al despertar toda la parte correspondiente al deseo… Y el deseo que arrastras después, ya despierto, se parece tanto al placer del sueño. Estaba tumbado en una cama al lado de un hombre sumiso, soñador desde siempre y para siempre y silencioso. Le doy la espalda. Y tú vienes a tumbarte cuan larga eres pegada a mí, me besas los labios dulcemente, muy dulcemente y yo te acaricio bajo el vestido los senos, fluidos, tan vivos. Y tu mano pasa, muy despacio, por encima mío, busca al otro personaje y se aposenta en su sexo. Lo veo en tus ojos, que se turban lentamente, cada vez más. Y tu beso se hace más cálido, más húmedo, y tus ojos se abren más y más. La vida del otro pasa a ti y al poco rato es como si masturbas a un muerto. Me despierto, ligeramente ebrio, incapaz de renunciar al placer.” - P. Eluard-

Frida Kahlo

El escritor Carlos Fuentes describe a Frida Kahlo como una diosa azteca, “exhibiendo su propio cuerpo lacerado y sus manos ensangrentadas como otras mujeres exhiben sus broches”. Cuando era niña tuvo polio y después sufrió un accidente que le dejó multiples fracturas en la pelvis y en la columna vertebral. Empesó a pintar en esa convalencia y se convirtió en una de las artistas plásticas más importantes de América Latina. Era una mujer apasionada: amó a hombres y mujeres, se casó con Diego Rivera – su agran amor de toda la videa- y fue amante de León Trotsky.

Esta carta (que sigue en el texto) dirijida a la pintora Jacqueline Lamba (esposa de André Breton) miembro del círculo surrealista y con quien Frida estuvo en contacto desde 1938, es una melancólica despedida:

“Desde que me escribiste, en aquel día tan claro y lejano, he querido explicarte, que no puedo irme de los días, ni regresar a tiempo al otro tiempo. No te he olvidado –las noches son largas y difíciles-.

El agua. El barco y el muelle y la ida, que te fue haciendo tan chica, desde mis ojos, encarcelados en aquella ventana redonda, que tú mirabas para guardarme en tu corazón. Todo eso está intacto. Después, vinieron los días, nuevos de ti. Hoy, quisiera que mi sol te tocara. Te digo, que tu niña es mi niña, los personajes títeres areglados en su gran cuarto de vidrio, son de las dos.

Es tuyo el huipil con listones solferinos. Mías las plazas viejas de tu París, sobre todas ellas, la maravillosa Des Vosges. Tan olvidada y tan firme.

Los caracoles y la muñeca –novia, es tuya también- es decir, eres tú.

Su vestido, es el mismo que no quiso quitarse el día de la boda con nadie, cuando la encontramos casi dormida en el piso de una calle.

Mis faldas con olanes de encaje, y la blusa antigua que siempre llevaba… hacen el retrato asusente, de tus ojos y tu pelo cambia con el viento de México.

Tú también sabes que todo lo que mis ojos ven y que toco conmigo misma, desde todas las distancias, es Diego.

La caricia de las telas, el color del color, los alambres, los nervios, los lapices, las hojas, el polvo, las células, la guerra y el sol, todo lo que se vive en los minutos de los no relojes y los no calendarios y de las no- miradas vacías, es él.

Tú lo sentiste, por eso dejaste que me trajera el barco desde Havre, donde tú nunca me dijiste adiós.

Te seguiré escribiendo con mis ojos, siempre.

Besa a la niña.”

-Revista veintidós, año 2 N° 84 – El diario de Frida Kahlo, con introducción de Carlos Fuentes- Norma-

Frida Kahlo merece un plato fuerte, sensual, con mucha personalidad marcada…, y plato dedicado a ella me haría pensar en la fragilidad de sus formas, sin envargo también en la fuerza de su esencia y la voluptuosidad de la carne, en sun torbellino de dulzura y picante intensidad, en un plato único y con personalidad…

Comenzaría con triangulos de masa filo atrapando pistachos molidos grueso entre tres hojas, un total final de tres, pintando con aceite de oliva y pimienta negra recién molida, cocidos al horno y reservando para completar el plato. Un tomate (jitomate) confitado al horno con oliva, cortado en 4 gajos; eneldo para decorar, gigot de oveja cortado en cubos de 2 cm macerados en tequila, azafrán y ají picante (habanero) durante dos horas, luego salteado en aceite de maíz y terminados de cocinar con el líquido de la maceración más el agregado de jengibre fresco cortado en finas láminas, y antes de retirar los tomates confitados y bolitas de aguacate (palta, avocado). Corregiría con sal y azúcar, lo presentaría colocando en el plato una parte del guiso, un triangulo de la masa filo, otra parte del guiso y así sucesivamente en forma de abanico, coronaría la base con granos de maíz cocido, tivio, y decoraría con una ramintas de eneldo (en México utilizaría epasote). Como guarnición tres querelles o quenepas de guacamole.

GOCES INTIMOS o "FRIDA KAHLO"
Guiso picante de cordero con crujientes de pistacho y
guacamole


Ingredientes: (para dos amantes)
- 1 paquete de masa filo -descongelado y mantenido húmedo con un paño-
- ½ taza de pistachos
- aceite de oliva
- 1 huevo
- Sal y azúcar
- Eneldo fresco para decorar o epasote (solo se consigue en México)
- 400 g de Gigot -cortado en cubos de 2 a 3 cm.- (pata trasera del cordero)
- ½ vaso de tequila "José y Cuervo" o el que tenga.
- 1 tomate confitado al horno -en gajos de a ¼ -
- 1 cucharadita de azafrán en hebras o un dadito de azafrán molido.
- 1 ají -chile- picante ( tipo guindilla o un chile habanero)
- Aceite de maíz para freír
- 2 cucharadas de jengibre fresco -cortado en finas láminas-
- 1 aguacate / palta / avocado -grande y maduro-
- 1 taza de granos de maíz cocida -tipo choclo en grano-
Varios: (Guacamole)
- 1 palta madura (aguacate, avocado)
- ½ cebolla blanca -picada fina-
- ½ chile verde -ají picante- picado muy fino (incluyendo semillas si le gusta muy picante)
- 1 tomate pelado y despepitado -picado en cuadraditos.
- 1 yema de huevo batida
- ½ cucharada de salsa Worcestershire
- Sal a gusto.

Para el guacamole prepare un puré con todos los ingredientes. En caso de no usarlo inmediatamente deje dentro el carozo -hueso- del aguacate, para que no se oxide.
Separe con cuidado las hojas de masa filo. Pinte con aceite de oliva (puede reemplazarlo por mantequilla derretida) de a una, espolvoree con pistachos molidos y colocar otra encima. Pinte nuevamente con oliva y espolvoree con pistachos y, así una vez más -forme una capa de tres o cuatro hojas, dejando siempre los pistachos encerrados dentro Corte triángulos de unos 12 a 15 cm. de lado. Pincele levemente con huevo batido y lleve a horno -temperatura media- hasta dorar bien. Retire y reserve. Escalde en agua caliente el tomate. Pele. Pártalo al medio y saque las semillas. Corte en gajos de a ¼ . Pinte con aceite de oliva y lleve a horno bien caliente hasta que casi se sequen.
Coloque la carne en cubos en un bol. Agregue el tequila, azafrán, ají picado y sal. Marine durante 1-2 horas. Escurra la carne y saltee –sellándola bien- en aceite de maíz, cuando se dore, agregue la marinada completa, el jengibre y deje evaporar el alcohol durante unos minutos. Incorpore el tomate confitado y la pulpa de la plata -en bolitas o cuadraditos-, cocine un minuto más. Corrija con sal y azúcar.
Armado del plato: en dos recipientes -tipo bols chinos o vasijitas de barro- coloque el guacamole o haga con el unas quenepas para colocar al lado del guiso.. En un plato playo ponga una cucharada de guiso, cubra parcialmente con un triángulo de masa con pistachos,
coloque encima otra cucharada de guiso y continúe así hasta terminar con guiso -tomando la forma de un abanico- en el borde de abajo coloque una a dos cucharadas de granos de maíz cocido -tibio-. Decore con ramitas de eneldo fresco o epasote. Sirva con Tequila o Margarita.

Viejos tiempos…, cosas casi olvidades.

Savores de ayer que probocan gratos recuerdos:

Mazamorra

- ½ kg de maíz pisado, 4 litros de agua, leche, azúcar.

Lavar bien el maíz pisado, sumergido en el agua y dejado en remojo toda una noche. Al día siguiente ponerlo a cocinar sobre el fuego muy lento y revolviendo muy a menudo con cuchara de madera (el palo de higuera es especial para revolver) para que resulte espesa.

Cuando ya esté bien cocinada y espesa, se retira, dejándola enfriar. Se sirve, una vez fría, acompañada con leche y, según el gusto, con azúcar o sin ella.

Si mientras se esté cocinando necesita más agua, se le agrega, pues debe resultar muy bien cocida y espesa. Para que resulte cremosa se la revolverá bastante.

Sopa Inglesa

Bizcochuelo: 10 yemas – 8 claras – 250g de azúcar – 300g de harina – ralladura de cáscara de limón – 150g de mantesca.

Crema pastelera: 2 huevos – 2 yemas – 200g de azúcar – 2 cucharadas llenas de harina – ¾ l de leche – ½ barra de vainilla.

Crema chantilly: 400g de crema de leche (nata) – 150g de azúcar impalpable – 1 cucharadita de vainilla.

Almíbar: 200g de azúcar – 1 taza de agua.

Varios: ½ vaso de cognac – fruta abrillantada (pueden ser peritas, guindas, duraznos o higos).

Procedimiento:

Hacer el bizcochuelo, colocando en un tazón grande las yemas, las claras y el azúcar, se bate con un batidor de alambre entibiando un poco la preparación al baño María. Se retira del baño y se sigue batiendo hasta que esté bien espumoso. Se le agrega entonces la harina, poco a poco, mientras se mezcla suavemente la ralladura de limón y, por último, la manteca derretida; se sigue mezclando suavemente, se coloca en un molde redondo, enmantecado y enharinado y se cocina en horno suave durante una hora y cuarto más o menos. Enfriar sobre una rejilla.

Prepara la crema pastelera poniendo en un tazón enlozado los huevos, las yemas, el azúcar, la harina, la leche y media barra de vainilla; se revuelve con un batidor de alambre y se cocina a fuego lento, revolviendo continuamente hasta que esté espesa. Una vez preparada y fría se le agrega el coñac revolviendo e integrando muy bien.

Prepara la crema chantilly en la siguiente forma: bate la crema de leche (teniendo cuidado de que esté bien fria) agregando el azúcar impalpable poco a poco y la esencia de vainilla, hasta que esté espesa.

Prepara un almíbar a punto de hilo flojo con el azúcar y el agua (para saber cuando está el punto de “hilo flojo”, pones un poco del almíbar en un recipiente con agua fría, y lo tomas con los dedos, si al separar los dedos se forma un hilo de consistencia floja es que ya está, entonces retira del fuego)

Una vez que esté todo listo se corta el bizcochuelo en tres o cuatro capas, se lo rocía con el almíbar mezclado con el cognac, se lo arma nuevamente poniendo entre cada disco abundante crema pastelera y fruta abrillantada cortada, se lo cubre por encima con crema chantilly y se salpica con las frutas abrillantadas y nueces.

Nota: Puedes reemplazar el almíbar por un licor de frutas rojas (diluido) y las frutas abrillantadas por frutas rojas frescas.

Imperial ruso

Masa: 8 claras – 450g de azúcar molido – 50g de harina de almendras.

Crema: 500g de manteca – 300g de azúcar impalpable – 3 cucharadas de dulce de huevos – 1 cucharada de agua de azahar – 1 copita de licor – 100g de almendras molidas .

Varios: azúcar impalpable – chocolate rallado.

Procedimiento

Batir las claras, con preferencia en un bols de cobre, hasta que estén bien consitentes, y añadirles poco a poco y moviendo muy suavemente el azúcar molido, la harina de almendras y mezclar bien; poner en una manga con boquilla lisa y formar tres capas cuadradas encima de chapas enmantecadas y enharinadas o sobre un silplat (silicón). Cocinar en horno muy suave hasta que estén bien sequitas (un horno a 70 a 80 grados y durante unas hora o más tiempo). Retirar y dejar enfriar.

Crema: poner en un tazón la manteca y batirla con una cuchara de madera hasta que esté bien cremosa; agregarle el azúcar impalpable, y continuar batiendo un momento más; se le añade el dulce de huevos, el agua de azahar, el licor, las almendras molidas y se mezcla todo muy bien.

Una vez frías las capas de merengue se pone una de ellas en una fuente de servicio, se cubre con un poco de crema, se tapa con otro merengue, y se vuelve a poner crema, y, por último, la tercer capa de merengue. Se emparejan los bordes, se unta alrededor con crema y se espolvorea con azúcar impalpable, que quede bien cubierta la parte de arriba, y hacerle encima una dibujo de chocolate rallado.

Dulce de huevos

- 6 yemas – 120g de azúcar – ralladura de naranja.

Procedimiento:

Poner en un tazón o cacerola las yemas, azúcar y ralladura de naranja. Cocinar sobre fuego lento revolviendo continuamente con una cuchara de madera hasta que esté cremoso.

Marrons glacé

-Sólo para amantes que no se rinden ante un: ¡NO!; persevera y triunfarás…-

- 2kg de castañas frescas – agua.

Almíbar: 2 y ½ kg de azúcar en pancitos – agua – una barra de vainilla.

Glacear: un kilo de azúcar en pancitos – agua.

Procedimiento:

Pelar las castañas –quitando la cáscara dura-, y colocar en abundante

La prosa en la comida de todos los días…

“Porque al fondo permanente de huevos, de chuletas, papas, confituras y bizcochos, que ya ni siquiera nos anunciaba, añadía Francisca, con arreglo a las labores de los campos y de los huertos, el fruto de la pesca, los azares del comercio, las finezas de los vecinos y su propio genio, de tal manera que la lista de nuestras comidas reflejaban en cierto modo, como esas cuadrífolias esculpidas, en el siglo XIII, en el pórtico de las catedrales, el ritmo de las estaciones y los episodios de la vida: un mero, porque la vendedora le había garantizado que estaba fresco; una pava, porque la había visto muy hermoza en el mercado de Roussainville le Pin; cerdos con caracú, porque todavía no nos los había hecho así; una pierna de cordero asada, porque el aire fresco da hambre, y porque había tiempo de digerirla antes de la hora de la cena; espinacas, para variar; damascos, porque eran los primeros; grosellas, porque dentro de quince días no habría; frambuesas, porque las había traido expresamente el señor Swann; cerezas porque eran el primer fruto que daba el cerezo del jardín, después de pasarse dos años sin producir; queso a la crema, porque antes me gustaba mucho; pastel de almendra, porque se había encargado la víspera, y el brioche, porque nos tocaba a nosotros traerle.

Acabado todo esto, se nos brindaba, hecha especialmente para nosostros, pero dedicada particularmente a mi padre, que le tenía mucha aficción, una crema de chocolate, inspiración y atención personal de Francisca, leve y fugitiva como una obra de circunstancia en la que hubiera puesto todo su talento.

Si alguien no hubiera querido probarla, alegando que ya había terminado y que no tenía más ganas, se hubiera humillado por este sencillo hecho al rango de uno de los groseros que hasta cuando un artista le regala una obra suya se fijan en el peso y en la materia, cuando lo que vale en ella es la intención y la firma. Y dejarse una gota en el plato hubiera significado una descortesía semejante a la de levantarse, estando delante del compositor, antes que se acabe el trozo que están ejecutando.

Por fin mi madre decía: “Vamos, no estés más aquí, sube a tu cuarto, si es que fuera tienes mucho calor; pero antes, sal a tomar un poco de aire para no leer enseguida de comer”. Iba a sentarme junto a la bomba del agua y del pilón… en un banco sin respaldo, sombreado por un tilo, en aquel rinconcito del jardín… en cuyo mas cuidado terreno se elevaba, en altura de dos escalones y formando saliente con la cas, como una construcción independiente, la despensa; veía yo su pavimento rojo y brillante como el pórfido. Más que la guarida de Francisca, parecía un templecillo de Venus. Rebosaba con las ofrendas del lechero, del frutero, de la verdulera, que venía muchas veces de lejanas aldeas a dedicarles las priminicias de sus campos. Y su tejado coronábalo siempre en arrullo de palomas.”

-Marcel Proust; Por el camino de Swann; I, 92-93.-

Por qué no siempre hacen efecto los afrodisíacos…

Dicen que los médicos introducen drogas que no conocen en cuerpos que conocen aun menos todavía, y en el caso de los afrodisíacos se suman factores externos que pueden llegar a invalidar sus efectos.

Después de hacer este pequeño recorrido por el mundo de los afrodisíacos veremos porque no siempre actúan, el factor principal es que salvo algunos preparados que tienen el mismo efecto que las drogas ningún producto tiene efecto inmediato y en todo caso se debe mantener una correcta alimentación y con cierta frecuencia insumir productos que aumenten nuestra potencia sexual y que mejoren nuestro estado físico y un buen funcionamiento orgánico, de nada sirve atestarse de nueces o semillas tratando de aumentar la virilidad un rato antes de tener un encuentro sexual, lo más probable es que actúen de forma contraria ya que nos encontraremos en un estado de pesadez estomacal que impida el que podamos gozar de un encuentro placentero, inclusive los productos como la catuaba o la damiana requieren un tiempo para lograr su efecto, y se toman casi una hora antes o más, las ostras mejoran la lubricidad vaginal pero eso también requiere de un tiempo para digerirlas y que el organismo se encargue de lo suyo…

Ningún afrodisíaco induce a otra persona a tener sexo si no es eso lo que quiere o desea, pueden estimularse sus sentidos pero si se encuentra con la persona que no es la más adecuada o motivo de sus deseos de nada servirán.

Por otro lado siempre puse el ejemplo:

Puedes encontrarte con alguien que te estimule mucho sexualmente, para el hombre el primer estímulo, y el más importante es el visual, para la mujer suele ser el auditivo, se encuentra más seducida por un hombre que sepa hablarle de forma que le atraiga y despierte su interés, aunque tampoco se descarta la parte visual; en caso de que ambos concuerden pueden estimularse más tomando afrodisíacos, pero en mi caso planteo que el encuentro se realiza en una plaza pública y se encuentran rodeados de niños, por reglas sociales y morales deberán postergar sus instintos sexuales que se han despertado; siguiendo con el planteo, el hecho de tener que buscar un lugar más apropiado responde a una inversión de tiempo que de hacerlo impone la perdida de un contrato o cierre de un negocio por varios miles de dólares, y si se opta por cerrar el negocio se pierde esa única oportunidad de un encuentro sexual porque la otra persona involucrada viaja en unas horas al otro lado del mundo para tomar un trabajo. ¿Cuál es tu opción, te quedas con la persona y pierdes la oportunidad de ganar mucho dinero u optas por ganar el dinero pensando que con él podrás tener miles de oportunidades?.

Si optas por quedarte con la persona estarás respondiendo a tu estimulo inmediato animal y a lo que ordenan tus hormonas sexuales.

Si optas por ir a cerrar el negocio y ganar dinero estarás posponiendo y anulando esos estímulos.

En el primer caso puedo decir que sí estarían actuando los afrodisíacos, en el segundo caso estarían actuando también nada más que no serían reconocidos, por lo tanto anulados.

Con esto quiero poner de manifiesto que más allá de los estímulos sexuales que podamos recibir siempre quedan supeditados a las ordenes morales y sociales pudiendo llegar a ser postergados o anulados, a los valores adquiridos, ya que puedes sentir atracción pero si tus valores están puestos más en el status social y en adquirir riquezas pondrás más fuerzas en alcanzar esos objetivos que en satisfacer tus sentidos más primitivos, y por último en los valores de estética que hacen posible que tus sentidos de atracción se encuentren estimulados; todos juntos formarán un mapa de emociones y experiencias adquiridas que se encuentran dentro de nuestro cerebro que dará las ordenes finales.

Como ves no todo es tan simple, el proceso de enamoramiento es de lo más caprichoso y contradictorio y se encuentra afectado a un montón de circunstancias que de no darse positivamente no llegan a buen fin, de todas formas el hombre puede buscar el simple apareamiento por diversión, pasatiempo o descarga de tensiones, a veces puede llegar a presentarse como un vicio o como una droga de la cual le resulta difícil escapar y es allí cuando el sexo se transforma en una carga y en un estado emocional de insatisfacción y búsqueda constante ya que nada termina complaciendo porque en la ausencia de afectos se pierde gran parte del contacto físico y de los estímulos necesarios para sentirse en plenitud, se termina con una pareja circunstancial y ya se está buscando otra para llenar el vacío dejado y así en un sinfín de vacíos que se van acumulando hasta terminar en un gran hastío.

Sin el amor el sexo puede resultar placentero pero a la larga no es satisfactorio y completo.

Recuerda que los afrodisíacos te pueden dar una gran ayuda en tu vida sexual pero que la gran diosa Madre que les dio nombre es ante todo la diosa del AMOR.

Espero que puedas haber disfrutado este paseo por el mundo de los afrodisíacos y que hayas encontrado respuesta a todos tus interrogantes, ahora goza de tu sexualidad y de la vida, ¡Intenta ser feliz!.

Norberto E. Petryk / Chef, escritor e investigador